¿ Cuántos empleos se han perdido por el Covid en México? Imposible saberlo. El presidente utiliza la información del IMSS para los meses de abril y mayo y afirma que no hemos llegado al millón. Lo dice con una sonrisa, porque la cifra es mucho menor a las estimaciones extraoficiales y también inferior a las pérdidas en otros países: en Estados Unidos, 42 millones han solicitado apoyos gubernamentales para desempleados.

Los números de desempleados de López Obrador no tienen nada que ver con los que emanan de la Encuesta Telefónica de Empleo y Ocupación del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Según esta institución, hay alrededor de 12 millones que han dejado de percibir ingresos. Eran 57.4 millones de personas en marzo; fueron 45.4 millones en abril. ¿qué pasó con esos 12 millones? Están en el limbo. Sus patrones los enviaron a su casa y no está claro si se mantiene el vínculo laboral.

Estamos viviendo la mayor crisis económica global en un siglo y no contamos con un instrumento de alta precisión para saber el tamaño de la grieta que se está abriendo en el edificio del mercado laboral; 1 millón de empleos perdidos parecen pocos, 12 millones parecen demasiados.

La diferencia se explica, entre otras cosas, porque cada cifra mide diferentes cosas. El millón del que habla AMLO sólo toma en cuenta una parte del universo laboral, los empleos formales registrados ante el Instituto Mexicano del Seguro Social y el Infonavit. Eran 20’273,743 a fines de marzo del 2020 y ahora son alrededor de 19.3 millones. El número exacto se conocerá el próximo viernes, aunque la exactitud tiene algo de ilusorio: aspira a ser una fotografía precisa de la formalidad, pero la imagen se distorsiona por las estrategias de las empresas.

Las contrataciones y despidos no se registran en tiempo real. Las empresas tienen derecho a reportar sus bajas hasta nueve días después de realizarlas, pero no todas cumplen con el plazo. El Instituto Mexicano del Seguro Social recibe información de bajas que ocurrieron ayer 9 de junio, o antier, pero también el mes pasado. En circunstancias excepcionales como las que vivimos, este desfase en el registro puede marcar una gran diferencia. Basta tomar en cuenta que entre el 29 de febrero y el 18 de mayo se perdieron 1’023,473 empleos. Son 12,955 empleos diarios, en promedio. Nueve días de desfase en el aviso significan más de 100,000 empleos.

Las estadísticas de empleo formal son defectuosas, pero son las mejores que tenemos. Para la informalidad tenemos una “cámara” que nos entrega fotografías con menos detalle y llenas de manchas. La cifra de las 12 millones de personas que dejaron de percibir recursos en abril surge de una encuesta telefónica en la que se recogió información de 14,000 hogares. De ellos, se supone que un poco más de 10 millones son informales y el resto son formales. Dada la reputación del Inegi, podemos dar por buena la cifra, pero debemos interrogar los datos. ¿de verdad se perdieron uno de cada cinco empleos remunerados en México? ¿es correcto que uno de cada tres trabajadores informales se quedaron sin ingresos? Quizás el número de informales que se quedó en el limbo es mayor. Puede que sea menor. El hecho es que no tenemos un mapa preciso de la informalidad en México, a pesar de que se trata del mayor continente laboral en este país. Son más de 31 millones de personas y en algunos estados como Oaxaca y Guerrero son más de 70% de la población ocupada.

Hablamos de preservar los empleos y de apoyar a los que han perdido su fuente de trabajo, pero no tenemos la información de calidad que necesitamos para tomar las mejores decisiones. No son confiables los números de contagiados por el coronavirus, pero tampoco los que corresponden a los empleos que se están perdiendo. ¿Es 1 millón o son 12 millones?

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Luis Miguel González

Director General Editorial de El Economista

Caja Fuerte

Licenciado en Economía por la Universidad de Guadalajara. Estudió el Master de Periodismo en El País, en la Universidad Autónoma de Madrid en 1994, y una especialización en periodismo económico en la Universidad de Columbia en Nueva York. Ha sido reportero, editor de negocios y director editorial del diario PÚBLICO de Guadalajara, y ha trabajado en los periódicos Siglo 21 y Milenio.

Se ha especializado en periodismo económico y en periodismo de investigación, y ha realizado estancias profesionales en Cinco Días de Madrid y San Antonio Express News, de San Antonio, Texas.