El fabricante de automóviles Jaguar Land Rover (JLR) registró una caída de 6% en las ventas de todo el año, informó el viernes, después de un año desafiante en el que su desempeño se vio afectado por el debilitamiento del mercado chino de automóviles y la caída de la demanda de vehículos diésel en Europa.

Las ventas minoristas se situaron en 557,706 vehículos en el 2019, afectadas por una caída de 13.5% en China, pero en los últimos seis meses la empresa informó un crecimiento de 2 dígitos en el país, con un aumento de las ventas generales de la compañía de 1.3% en diciembre.

“El 2019 fue un año de dos mitades”, dijo el director comercial Felix Brautigam.

“En los últimos seis meses vimos una mejora notable en China, donde el trabajo intensivo con nuestros minoristas, combinado con mejoras significativas en el proceso y el producto, están comenzando a ganar fuerza”.

A principios del 2019, JLR anunció planes para reducir alrededor de 10% de su fuerza laboral y ha estado tomando medidas para reducir los costos y mejorar los flujos de efectivo en 2,500 millones de libras.

La compañía, propiedad de Tata Motors, firma originaria de India, regresó a cifras positivas en los tres meses hasta finales de septiembre del 2019, registrando una ganancia de 156 millones de libras (204 millones de dólares).

JLR, como gran parte de la industria automotriz, también se ha enfrentado al desafío de aumentar la inversión en vehículos con cero emisiones y bajas emisiones a medida que las regulaciones se endurecen y al mismo tiempo lidiar con una caída en la demanda de algunos modelos con motor convencional.

Se ha asociado con BMW para desarrollar conjuntamente motores eléctricos, transmisiones y electrónica de potencia que deberían permitirle compartir algunos de los altos costos de avanzar en la tecnología ecológica.