Este 2014 se cumplirán seis años de la detonación de la crisis financiera del 2008. A la distancia, el saldo refiere que una de las mayores enseñanzas que se tuvo fue implementar medidas para calcular los riesgos y estar mejor preparados ante posibles adversidades.

Pero la evolución de la normativa lleva a que las instituciones (financieras y corporativas) tomen una mayor precaución, pero sobre todo a una ejecución minuciosa en el tema del dinero. Muestra de lo anterior es el requerimiento en el marco de Basilea III de cumplir con el credit value adjustment (CVA), que es el antecedente de no haber calculado de forma correcta las pérdidas por ajustes en valuación y migración crediticia.

En el conocimiento de estas condiciones, Valmer busca atender las necesidades del mercado para poder calcular los riesgos. Si bien Valmer es una entidad que tiene en su origen el tema de valuación, en las condiciones actuales nos mostramos como un proveedor de información de valor agregado para el análisis financiero y análisis de riesgo, no sólo proveedor de precios , describió Catalina Clavé, directora general de esta institución.

La normatividad del CVA incentivará que las pequeñas y medianas empresas requieran mayor análisis, para lo cual no se requiere de la contratación de infraestructura, que es donde Valmer busca participar para ofrecer el servicio sin que el cliente tenga que ejecutar mayores inversiones.

En particular, con el CVA existe una oportunidad de posicionar las herramientas en los corporativos y las aseguradoras, en estas últimas con lo que se requiere cumplir con las reservas de capital.

En la perspectiva de Clavé, lo primero que se tiene que lograr al ofrecer el outsourcing es que se comprenda la labor de facilitarles a los directores de riesgos de aseguradoras y afores el manejo de riesgo de sus portafolios, no somos los dictaminadores, sino que utilicen la herramienta para hacerlo .

La coyuntura actual hace que a la información se le agregue valor. Lo que el CVA logra es ajustar el valor del portafolio al riesgo de crédito, que no es lo mismo que riesgo contraparte. Se necesita conocer éste para luego ajustar el valor del portafolio al riesgo de crédito en su totalidad.

EXPOSICIÓN INTERNACIONAL

Con casi 14 años transcurridos de operaciones, Valmer se ha especializado en la proveeduría de información que permite a quienes toman decisiones disponer de valuaciones que faciliten su actividad. No sólo en el tema de precios, sino en VaR (valuación ajustada al riesgo) individual y cómo se comportan las emisiones.

En el terreno local, Valmer y la Bolsa Mexicana de Valores tienen una trayectoria definida que permite afianzar su expertise. Pero nos faltaba la capacidad de mercadotecnia para poder llevar a escenarios internacionales nuestros índices de forma directa, y por ello la alianza con S&P , dijo Clavé.

Lo que se logró fue un acuerdo de entendimiento en el cual Valmer cede los derechos de los índices y S&P realiza la comercialización a nivel internacional. Por ello, desde el 1 de enero se cuenta con la marca S&P Valmer.

De esta manera, S&P se enfoca al marketing y la comercialización de los índices, mientras que Valmer se concentra en la generación de datos técnicos, toda la parte técnica y matemática se queda en la bolsa , agregó Clavé.

Por el momento se encuentran disponibles cinco índices de deuda gubernamental y más de 80 subíndices que son determinados, compuestos y calculados por S&P Dow Jones Indices y Valmer.

En regiones como Asia, los portafolios deben tener un porcentaje de riesgo (emerging markets), y es donde los índices de México con tasas favorables y condiciones positivas se vuelven atractivos y se convierten en un buen benchmark , dijo Clavé.

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