Los precios del petróleo bajaron el jueves, encaminándose a su segunda caída semanal consecutiva por la presión de un dólar más fuerte, señales de un crecimiento de los inventarios en Cushing, una mayor producción de crudo en Estados Unidos, y temores de los inversores a una posible guerra comercial.

Los futuros del crudo Brent perdieron 73 centavos o 1.1%, a 63.61 dólares por barril, mientras que los del petróleo West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos cayeron 1.03 dólares o 1.7%, a 60.32 dólares por barril.

El Brent se dirige a registrar una baja de alrededor de 0.8% esta semana, tras un derrumbe del 4.4% la semana pasada. El WTI se encamina a anotar un descenso de un 1.5% luego de hundirse un 3.6% la semana pasada.

El dólar se apreciaba cerca de un 0.6% contra una cesta de monedas. Su fortalecimiento encarece a las materias primas transadas en esta divisa, como el caso del petróleo.

Los precios del crudo también fueron presionados por datos de la compañía Genscape, que mostraron que los inventarios en Cushing (Oklahoma) sumaron más de 290,000 barriles en la semana terminada el 6 de marzo, dijeron operadores que vieron las cifras.

La gubernamental Administración de Información de Energía (EIA) de Estados Unidos dijo el miércoles que los inventarios de crudo en el país subieron en 2.4 millones de barriles en la semana al 2 de marzo, menos que los 2.7 millones de barriles proyectados por analistas.

Además, el incremento de la producción petrolera en Estados Unidos, que la semana pasada alcanzó los 10.37 millones de bpd, sigue preocupando a los inversores. El bombeo alcanzaría los 11 millones de bpd a fines de 2018, con lo que superaría el nivel del mayor productor actual, Rusia.

El incremento de la producción en Estados Unidos está presionando a la Organización de Países Exportadores de Petróleo, Rusia y otros países que han limitado el bombeo para apuntalar los precios, pero que se arriesgan a perder participación de mercado.