De las inversiones siempre se aprende, pero sin esfuerzo nada es posible. Capacitarse, estudiar y perfeccionarse son factores clave para convertirse en un experto en el mundo de las finanzas.

Sin embargo, hasta el mejor inversionista puede cometer errores que lo llevan a tener pérdidas en su capital. A veces no son fallas técnicas de finanzas si no que provienen de un desliz en la manera de encarar las operaciones.

1. El problema del anchoring o anclaje

En inglés, la palabra anchor significa ancla y, transportándonos al campo de la psicología, esta técnica se basa en anclarse en la primera información que uno recibe. Es decir, se deja que datos irrelevantes gobiernen los procesos mentales, bloqueando la mente hacia otras opciones.

Entonces, en el mercado, se puede relacionar el anclaje con la siguiente situación: a veces uno piensa en que el valor razonable ( fair value) de una acción (el precio objetivo de un papel atravesado por variables financieras que lo fundamentan) debe ser mayor al precio que uno compra. Tal vez se adopte la premisa de que un activo con un determinado fair value superior al precio de compra va a alcanzar su techo en el corto plazo. Por lo tanto, usted se instala en ese papel porque sólo acata la opinión de uno o dos analistas a lo sumo y deja de lado el análisis coyuntural que lo hará salir de la postura de anclaje.

Cabe señalar que un inversionista no siempre termina obteniendo lo que desea. Como dice Bill Bonner, presidente de Agora Financial: la gente no tiene lo que quiere de los mercados, sino lo que se merece de ellos .

2. Problemas de encuadre

Si seguimos navegando por el campo de la psicología aplicada a las finanzas, el encuadre es otro concepto con el que nos encontramos. Es un esquema de interpretación en el que los individuos se basan para entender y responder a determinados eventos. El encuadre es influido por el contexto y la forma en que se lo plantea.

En los mercados, a veces los inversionistas tienden a responder de manera distinta a dos titulares que a simple vista parecerían divergentes, pero que -si uno lee entre líneas- se da cuenta que el mensaje es el mismo.

Por ejemplo si un titular dice: Las acciones de Google subieron a su máximo de cinco años , es lo mismo que decir Las acciones de Google no se han movido en cinco años . Si bien un título parece más positivo que otra, la esencia del mensaje es el mismo. Decir que un papel que ha tocado su pico de un determinado tiempo refiere a que durante ese plazo su fluctuación no fue significativa.

3. Excesiva confianza del inversionista capacitado

Un problema que tiene aquel inversionista que ostenta demasiado pergaminos es que a veces es demasiado confiando de sus capacidades.

Un claro ejemplo es el de Long Term Capital Management. Sus líderes, Laureates Robert, Merton and Myron S. Scholes, eran dos ganadores del Premio Nobel de Economía y además doctores en Economía. A pesar de tanto galardón, el fondo quebró en 1998 por su excesivo apalancamiento y estuvo cerca de fundir al sistema financiero estadounidense.

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