El peso mexicano operaría esta semana apremiado por las diferencias sobre el tema automotriz en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), mientras que el real brasileño continuaría en zona de riesgo electoral ante la debilidad de los candidatos presidenciales centristas.

La moneda de México sufrió fuertes bajas en días recientes, a mínimos del año, cuando las vacilaciones por la votación de julio se sumaron a un escenario externo menos benigno. Ahora se han agregado interrogantes con respecto al TLCAN, a medida que se aceleran los plazos de su definición.

La moneda mexicana podría caer hasta 19.0 por dólar en caso de persistir el desacuerdo sobre la cuestión de los autos. Washington quiere que el nuevo pacto vincule la producción de partes con salarios altos, lo que en la práctica podría beneficiar a Estados Unidos en detrimento de México.

Estas diferencias parecieron frenar el impulso que había tenido la discusión hasta ahora. Los negociadores de Canadá, Estados Unidos y México volverán a reunirse el 7 de mayo. También hay otros puntos ásperos, como los aranceles a los metales y la llamada "cláusula de caducidad".

En Brasil, el real podría regresar en breve a alrededor de 3.50 unidades por dólar, como ocurrió en las últimas sesiones, pues crecen las preocupaciones por la falta de algún postulante firme para las elecciones de octubre que asegure la profundización de las reformas económicas.

En Argentina hay algunas expectativas de que el peso se estabilice después de que el Banco Central (BCRA) sorpresivamente elevó su tasa de interés en 300 puntos básicos para frenar una fuga de dólares causada por las dudas sobre la consistencia del programa monetario.