De esta manera, Carlos Slim pasa a controlar directamente un 60% de la empresa (un 80% si se suma la parte de Esther Koplowitz).

En función el grado de aceptación (algo más de 97 millones de acciones), la inversión de Slim en la OPA sobre FCC asciende a 738 millones de euros. La operación conlleva una prima del 15% con respecto al valor de cotización en el momento del anuncio.

El resultado de la operación, anunciado este viernes por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), consolida el control que ejerce sobre el grupo constructor el magnate mexicano, que ya contaba con el 35.4% del capital.

El cierre de la OPA ha implicado la salida provisional de FCC del Ibex 35. Tras la liquidación de la operación, el Comité Asesor Técnico del Ibex decidirá, en una reunión prevista para el próximo miércoles, acerca de la continuidad de la compañía en el selectivo.

Slim lanzó la OPA al sobrepasar la cota del 30% del capital de la compañía, umbral que obliga por ley a 'opar' por el 100%. Con ella, no pretende hacerse con el control de la constructora, dado que ya lo ostentaba, al contar con la mayoría del consejo.

Además, el empresario mexicano avala la deuda que Esther Koplowitz, segunda accionista de la empresa, tiene vinculada a su participación del 20% en el grupo.

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