En la primera semana de febrero, el oro aumentó 7.0% al venderse en 1,190.63 dólares por onza, alcanzando un máximo de 1,198.70 dólares por onza, no visto desde finales de junio del 2015.

Según Banco Base, en lo que va del año, la aversión al riesgo y la probabilidad de que la Reserva Federal (Fed) retrase el alza en la tasa de referencia son los factores que han impulsado el precio del metal.

Dijo que la incertidumbre en el crecimiento de China, la volatilidad de los mercados globales y la baja en las expectativas sobre un alza en la tasa de la Fed provocaron que los participantes incrementaran su demanda por el oro como refugio.

El oro ha ganado más de 12% desde principios del 2016, revirtiendo la pérdida de 10.4% del año pasado. La plata ganaba 2.4%, a 15.33 dólares la onza.