Con relación a la entrada y salida de flujos monetarios en el mercado financiero mexicano, fue un año complicado por la preferencia de los inversionistas de activos menos riesgosos, tras varios acontecimientos mundiales, como la volatilidad del precio internacional del petróleo, el Brexit y las elecciones de Estados Unidos.

En la tenencia de valores gubernamentales en poder de extranjeros al hacer un balance previo de este 2016 predominó la salida de capitales foráneos de cartera en donde se observó una caída de flujos de alrededor de 72,242.54 millones de pesos, al pasar de 2.126 billones a 2.054 billones de pesos, según cifras del Banco de México (Banxico), igual a 3,564 millones de dólares, principalmente de títulos del gobierno federal de corto plazo. Los Cetes son los intrumentos de corto plazo preferidos por los inversores.

Posiciones en Cetes

En ese sentido, los Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes) fueron los instrumentos de inversión que más vendieron los inversionistas extranjeros, con una salida de 186,594.68 millones de pesos, equivalente a 9,206 millones de dólares entre enero y el 13 de diciembre.

Los instrumentos del gobierno de largo plazo como bondes D y bonos en Udis (Udibonos) también registraron salidas, tras presentar montos de 2,776.99 millones y 17,888.84 millones de pesos, respectivamente.

El instrumento de inversión preferido por inversionistas extranjeros fueron los bonos M de largo plazo, hasta la fecha del 13 de diciembre de 2016, existió una entrada de capitales foráneos de cartera de alrededor de 135,048.95 millones de pesos, equivalente a 6,663 millones de dólares.

Prevaleció el nerviosismo

El subdirector de Mercados Financieros de Banco Santander, Salvador Orozco Peña, comentó que el mercado financiero mexicano tuvo un año complicado en el tema de flujos de inversión extranjera, sobre todo por el nerviosismo entre inversionistas por la caída del precio del petróleo, observándose en febrero una cotización de la mezcla por debajo de 20 dólares por barril.

Agregó que el acontecimiento antes mencionado explicó una salida de flujos foráneos de alrededor de 45,052 millones de pesos, concentrándose en los Cetes por una cantidad de 61,624 millones de pesos, compensando ese monto por el ingreso de bonos M de 17,340 millones de pesos.

El analista de mercados indicó que otro acontecimiento que generó mayor nerviosismo entre los inversionistas fue el referéndum que se hizo en Inglaterra, al ponerse a votación si Gran Bretaña seguía o no en la Comunidad Europea.

Mencionó Salvador Orozco que ganó el Brexit (23 de junio); es decir, la salida del Reino Unido de la Comunidad Europea. Esta situación obligó al Banco de México (Banxico) a elevar su tasa de interés de referencia en 50 puntos para llegar a un nivel de 4.25 por ciento.

Con el hecho de subir la tasa de interés de Banxico y pagar un mayor premio a los inversionistas extranjeros por traer sus recursos, nuevamente se reactivó la entrada de flujos, sobre todo en el periodo julio y agosto, donde existió una entrada de flujos de alrededor de 2,000 millones de dólares.

El analista económico sénior de CIBanco James Salazar expuso que en el tema de flujo de capitales fue un año atípico, debido a que hubo consistencia en torno a la salida y entrada de flujos foráneos, aunque al final predominó la migración de capitales.

El experto mencionó que en el segundo semestre existió una recuperación en la entrada de flujos foráneos, explicados en parte por la decisión del banco central de subir la tasa de referencia, lo cual lo hizo en tres ocasiones de 50 puntos base, para llevarla hasta un nivel de 5.75 por ciento.

Esto con la finalidad de reducir las presiones en el tipo de cambio; además de hacer más atractiva la inversión en pesos, existiendo un ingreso de capitales de alrededor de 136,006 millones de pesos.