La automotriz estadounidense General Motors reportó utilidades más débiles a lo esperado en el cuarto trimestre del 2013, ante resultados decepcionantes en América del Norte, Asia y Sudamérica, lo que hizo caer sus acciones más de 2% en la Bolsa de Nueva York.

GM reportó en diciembre que un modesto crecimiento en los mercados de Estados Unidos y China en el 2014 ayudaría a pagar los costos de reestructuración por 1,100 millones de dólares en regiones más débiles.

El director financiero de GM, Chuck Stevens, dijo que mientras la situación en Europa estaba mejorando, el riesgo en Sudamérica iba en aumento debido a que Venezuela y Argentina han afectado los resultados.

Las ganancias en Sudamérica fueron de 27 millones de dólares, muy lejos de los 151 millones de dólares que aguardaban los analistas.

El perfil de riesgo de América del Sur ha aumentado considerablemente en las últimas semanas , dijo Stevens.

Las regiones fuera de China se mantienen bajo presión, agregó, incluidos los países del sudeste asiático, Oriente Medio, India y Australia.

El ejecutivo consideró, además, que las utilidades incumplieron las estimaciones del mercado debido a que los analistas no consideraron plenamente unos planes relativos a una reestructuración por el cierre de la planta alemana de Bochum a fines de año, así como una tasa de impuestos más alta de lo esperado.

Las ganancias netas subieron a 913 millones de dólares, desde los 892 millones de dólares, que registró en el mismo periodo del año anterior.

Los ingresos en el trimestre subieron 3%, a 40,500 millones de dólares, por debajo de los 41,080 millones de dólares que esperaban analistas.Las utilidades operativas de GM en América del Norte fueron de 1,880 millones de dólares, a la alza frente a los 1,140 millones de dólares del año previo, pero por debajo de los 2,040 millones esperados por analistas.El alza en las utilidades fue impulsada por los mayores precios en sus rediseñadas camionetas Silverado y GMC Sierra.

Las operaciones internacionales, que incluyen a China, ganaron 208 millones de dólares, a la baja desde los 676 millones del año anterior, debido a que los negocios fuera del gigante asiático tuvieron pérdidas de 200 millones de dólares. Los analistas esperaban ganancias de 310 millones.