La recuperación de los Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces (Fibras) de oficinas será lenta y se estima que iniciará hasta el 2022, puesto que el 2021 será un año de ajuste y redimensionamiento, coinciden jugadores y analistas del sector en México.

El negocio de renta de oficinas fue uno de los más golpeados durante la pandemia del coronavirus, mientras surgieron dudas sobre la perspectiva de la demanda de largo plazo, después de que las empresas emprendieron un periodo de “trabajo desde casa”, lo cual ha sido vista como “una señal de alerta para la competitividad de los fibras de este nicho”.

“Los fibras de oficinas se enfrentan a cambios derivados de la pandemia, principalmente por el crecimiento del home office; sin embargo, no se anticipa que las oficinas sean reemplazadas por el trabajo a distancia y otra consecuencia de la pandemia ha sido que los desarrollos nuevos se han detenido desde 2019, por lo que se podría esperar una mejor relación entre oferta y demanda hacia 2022, ya que 2021 sería un año de estabilización”, explicó Eduardo Ponce, analista de Grupo Financiero Ve por Más (Bx+).

En ello coincidió Roberto Solano, coordinador de Análisis y Estrategia Bursátil de Monex Casa de Bolsa. “En temas de recuperación se esperaría que 2021 sea un año de reconfiguración, y la recuperación sería en 2022”,  explicó.

El especialista en fibras inmobiliarias recordó que en los últimos cinco años el sector de oficinas ha presentado un favorable escenario en la Ciudad de México, ya que en la actualidad dicha zona representa el 83% del espacio inmobiliario en el país y en él se ubican los 10 principales corredores inmobiliarios.

Los fideicomisos inmobiliarios concentran 2.5 millones de metros cuadrados de oficinas en México, siendo Fibra Monterrey el que mayor exposición tiene en este segmento, con 50%, seguido por Danhos con 32%; Plus 30%, Funo con 26% y Nova con 15 por ciento. Mientras que HD cuenta con 10% y Educa con otro 9 por ciento.

En la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), los certificados bursátiles fiduciarios inmobiliarios de Funo presentan en lo que va del año una pérdida de  42.40%, los de Fibra HD caen 42.08%, mientras que los de Danhos cae 28.28% y los de Monterrey tienen una minusvalía de 17.01 por ciento.

Los CBFIs de  FibraNova, por su parte, llevan una pérdida de 5.26% en lo que va del 2020.

En terreno positivo está Fibra Educa, cuyos certificados registran un rendimiento de 5.45% en lo que va de este año y los de Plus con un alza de 1.25 por ciento.

Sector por reinventarse

Gonzalo Robina, director general adjunto de Fibra Uno (Funo) el primer fideicomiso inmobiliario en México, señaló que también la pandemia puso sobre la mesa cómo se reinventará el sector de oficinas después de la crisis sanitaria.

“Nos vamos a reinventar y rediseñar en el uso de espacios y en el uso de la eficientización y costo de los espacios”, señaló el directivo.

Los cambios que se anticipan, prosiguió Robina, son que es probable que haya menos trabajadores en las oficinas, aunque no se prevé que el trabajo en ellas sean reemplazadas por el home office.

También comentó, en un reciente foro, que a raíz de la pandemia se vería la posible migración hacia oficinas con rentas más baratas. Mientras que la tecnología para controlar la seguridad de los edificios de oficina será una constante.

Sin embargo, analistas del medio explicaron que por ahora hay un “sentimiento bajista” en el mercado bursátil hacia este tipo de emisoras, ya que consideran que han resultado vulnerables a los cambios en la dinámica laboral y corporativa que ha supuesto la pandemia.

Además, de las débiles perspectivas que estiman se presentará en la demanda a largo plazo, ante la delgada línea del crecimiento de la oferta.

“Somos menos optimistas en los fibras de oficina porque adicional a la pandemia se tiene una elevada oferta de inmuebles para este segmento, lo que mantiene presionadas las rentas (y) esperamos que las afectaciones continúen durante los últimos trimestres del año y después seguirá una recuperación paulatina”, explicó Alejandro González, analista de Intercam Casa de Bolsa.

Un estudio de Cushman & Wakefield, firma global de servicios inmobiliarios, concluyó que el arrendamiento de oficinas en el mundo se verá afectado significativamente por la recesión de Covid-19 y el trabajo con la tendencia desde casa, pero finalmente comenzarán a mejorar en 2022 y se recuperarán por completo en un lapso de dos y tres años después, hacia el 2025.

“La recuperación total es consistente con lo observado durante la Gran Recesión, pero con un ligero retraso debido a la tendencia del trabajo desde casa (...) Para el año 2025, se prevé que la desocupación de oficinas en todo el mundo vuelva a los niveles anteriores a la crisis de aproximadamente el 11%, y los alquileres regresarán a los niveles máximos anteriores a la crisis”, agrega.

Pero el estudio matiza que todas las propiedades inmobiliarias son “locales” y no todos los mercados locales seguirán el mismo camino hacia la recuperación”.

juidith.santiago@eleconomista.mx