Los precios agrícolas bajaron la semana pasada en la Bolsa de Chicago, cuyos operadores estuvieron mayormente concentrados en el clima estadounidense.

El movimiento fue particularmente marcado para el trigo cuando los cultivos de invierno llegan a su madurez en Estados Unidos.

La evaluación de los cultivos está por encima del promedio y mejora semana a semana , dijo Bill Nelson de Doane Advisory. El clima ha generado un ambiente ideal , dijo Nelson.

El maíz, en tanto, sufrió por nuevas previsiones meteorológicas que abren ventanas de buen clima que ya permiten la siembra, la cual habitualmente comienza a mediados de mayo.

De momento el avance de la siembra ha tenido un lento comienzo , dijo Dewey Strickler de Ag Watch Market Advisors.

La evolución del clima y su impacto en la siembra será uno de los centros de atención de los inversores esta semana.

Los movimientos de soya fueron menos importantes y están afectados por fuerzas que tienden a equilibrar los precios: la cosecha sudamericana se anuncia como abundante y los pedidos de exportaciones son muchos para la oleaginosa estadounidense. El bushel de maíz (unos 25 kilos) para entrega en julio bajó a 3.6375 dólares desde 3.7800 del viernes pasado (-3.77 por ciento).

El bushel de trigo para julio cayó a 4.2100 dólares contra 4.4275 de hace una semana (-4.91 por ciento).

El bushel de soya para julio bajó a 9.6075 dólares contra 9.6625 del viernes anterior (-0.57 por ciento).

Por su parte los futuros de café robusta en el ICE bajaron el viernes cerca de 150 dólares por tonelada a mínimos de cuatro meses y medio, su mayor caída diaria en seis años, presionados por una venta de especuladores y por factores técnicos.

El contrato de café robusta cerró con una baja de 134 dólares, o 6.3%, a 1,990 dólares por tonelada, luego de alcanzar los 1,977 dólares por tonelada, el menor nivel para la segunda posición desde principios de diciembre.

Este retroceso es la mayor caída que se registra en un día desde hace seis años.

Los operadores dijeron que la aguda caída se debía mayormente a una venta por parte de especuladores y por motivos técnicos, luego de que los precios retrocedieran debajo del promedio móvil de 200 días por primera vez en más de un año.