Los analistas de Natixis advierten sobre demasiado optimismo en los mercados. Desde el fuerte desplome de las bolsas el pasado 23 de marzo, el índice MSCI muestra un avance de 46.35 por ciento. En tanto, el S&P 500 muestra un avance de 27.06%, el Dow Jones gana 27.74% y el Nasdaq un 26.97 por ciento, según datos de Economática.

El índice global MSCI representa a compañías de grande y mediana capitalización a través de 23 mercados desarrollados y está constituido por 1,643 elementos.

“Si bien la venta masiva por la pandemia fue ágil, el repunte ha sido nada menos que asombroso. En semanas recientes, el optimismo ha vuelto con todo. Los mercados de renta variable y de crédito se han disparado con el conjunto de extensas políticas de estímulos y señales emergentes de que las infecciones por Covid-19 llegan al máximo o ya han pasado su pico en varias regiones”, expuso Dave Lafferty, Estratega en Jefe de mercados de Natixis IM en una nota para inversionistas.

En su comentario de opinión titulado “Subestimando los daños”, Lafferty advierte que, “aunque los activos de riesgo han avanzado significativamente, los datos económicos han ido de mal en peor. Si bien se dice con frecuencia que “el mercado no es la economía,” esta dicotomía no puede persistir para siempre”.

El estratega del banco corporativo y de inversión francés comenta que los precios de los activos, tarde o temprano, reflejarán las realidades económicas a largo plazo.

“Los bajistas del mercado esperan que se toque fondo pronto. Los alcistas han claramente anticipado el periodo post recesión por el paro del Coronavirus hacia un futuro donde se regrese a la normalidad. Con estas visiones divergentes, la pregunta número uno en todo el mundo es si la renta variable global va a probar de nuevo niveles mínimos”, sostuvo.

No hay una respuesta definitiva, responde. Señala que la renta variable global debería caer en 20% para tocar fondo, y que, aunque es posible, sería exagerado decirle “probable” a este hecho.

“Suponer la próxima movida direccional del mercado, es de por si difícil – aún más suponer la magnitud. Sin embargo, creemos que otro brote de presión significativa por vender y una mayor volatilidad probablemente van a surgir antes de proceder a un avance más duradero”, indica el especialista.

Para Lafferty, los avances médicos positivos, políticas de estímulos masivos a nivel global y señales tempranas de que la economía podría volver a su curso relativamente pronto han sido los principales catalizadores en el incremento del apetito por riesgo, que se puede ver en el aumento en el precio de las acciones y la caída de los diferenciales de crédito. Sin embargo, advierte que podría haber una decepción en cualquiera de estos frentes.

“Aplanar la curva solo es el inicio de un proceso largo, no el cierre exitoso de otro. Ante la falta de pruebas integrales, contener del todo al virus será difícil. Los repuntes continuarán mientras vemos surgir segundas y terceras oleadas de contagio en verano y otoño”, dice.

El estratega bursátil advierte además que, los datos de re-infectados son no concluyentes (lo que es extremadamente preocupante), y la vacuna sigue estando a meses, si no es que años de distancia.

“Sin truco de magia a la mano, el imperativo económico de reabrir los negocios e instruir a los trabajadores a regresar a sus empleos solo hará la contención más difícil... Sin embargo, en los próximos meses, la realidad podría empezar a incursionar. Debido al tamaño y alcance de la intervención a la fecha, los mercados masivamente se han distorsionado y el precio del crédito y valor del dinero han perdido casi todo significado. El golpe sin precedentes a la actividad global ciertamente justificó una reacción de “shock y asombro”, pero difícilmente proporciona un sólido fundamento para el crecimiento futuro”, abundó.

El especialista comentó que aunque se mantienen optimistas sobre que la crisis del coronavirus prepare a los mercados para un avance sólido en los próximos dos a 3 años, consideran que los mercados apenas han empezado a digerir el colapso económico, "por lo que sospechamos que los próximos dos o tres meses serán los más problemáticos", finalizó.

rrg