La moneda mexicana se ha beneficiado del debilitamiento del dólar y ha tomado cierta ventaja, al cotizar en niveles no vistos desde finales de enero de este año.

Al mismo tiempo, acumula seis jornadas consecutivas de apreciación frente a su par estadounidense, impulsado principalmente por temas externos como un panorama más positivo sobre el crecimiento económico en Estados Unidos y por un mejor apetito por el riesgo a escala global, explicaron especialistas.

Ayer, el tipo de cambio finalizó en 19.8380 pesos por dólar, lo que significó un avance de 0.37% respecto a su cierre previo, un precio cercano al registrado el 21 de enero, cuando alcanzó las 19.7200 unidades, muestran datos del Banco de México (Banxico).

La moneda mexicana hila una racha positiva de seis sesiones, acumulando una variación de 0.49%.o 36.5 centavos.

“Hay varios factores que están jugando a favor del peso. Uno tiene que ver con los datos económicos en Estados Unidos que han sido mejores a los esperados, esto ha provocado que sea mejor la percepción de recuperación económica global y que se favorezca la búsqueda de activos de mayor riesgo, entre ellos el peso mexicano”, comentó James Salazar, subdirector de Análisis Económico de CI Banco.

Abundó que el peso ha mostrado una tendencia de apreciación desde el año pasado, principalmente impulsada por la inyección de estímulos monetarios en Estados Unidos y recientemente con los estímulos fiscales y el plan de infraestructura del presidente Joe Biden.

Otros temas que justifican el comportamiento favorable actual del peso han sido la oleada de ventas de bonos, la caída en la tasa de interés en la deuda soberana estadounidense de largo plazo, así como el repunte de los precios del petróleo, con el West Texas Intermediate (WTI) en máximos de 14 meses, a 63.63 dólares por barril.

La evolución positiva en el proceso de vacunación en el mundo, en economías relevantes como Estados Unidos, ha generado también cierta confianza, aunque en la realidad en los últimos días se ha visto un rebote en los casos diarios a nivel global, dijo el especialista de CI Banco.

“Estos elementos se han traducido en una caída generalizada del dólar, pero hay que tener un poco de cautela porque el escenario sigue siendo complicado, sobre todo cuando empiecen a publicarse las cifras de inflación en Estados Unidos, correspondientes a abril y mayo. Las altas tasas inflacionarias puede generar preocupación entre los operadores porque si la inflación empieza salirse de control, la Reserva Federal tendría que hacer un ajuste en la política monetaria”, añadió Salazar.

En la sesión de ayer, el dólar también se mostró débil ante otras divisas. La libra esterlina avanzó 1%, a 1.40 dólares; el Real brasileño se apreció 0.21% a 5.5862 unidades por dólar, mientras que el yuan chino un 0.14 por ciento.

Durante las últimas seis jornadas la moneda de Brasil ha avanzado 2.95%, mientras que el rublo ruso 1.34%, el peso colombiano 1.0% el yuan chino 0.5% todas frente al dólar.

Elecciones meterían presión

Gabriela Siller, directora de Análisis Económico en Banco Base, explicó que un factor de riesgo para el peso serán las elecciones intermedias en México, puesto que generalmente se ha observado que en el mes previo el peso tiende a depreciarse hasta 3.36% y, de cumplirse esta tendencia, el tipo de cambio se ubicaría por encima de los 20 pesos por dólar.

“Este año es bastante atípico, sobre todo pensando que las exportaciones mexicanas y las remesas están creciendo mucho y son las principales factores de entrada de divisas a nuestro país, pero sí se comporta como en otros años electorales estaríamos viendo un incremento”, puntualizó Siller.

De ahí que las expectativas sean que en abril el tipo de cambio alcance niveles de 19.54 pesos por dólar y en mayo suba nuevamente hacia los 20 pesos por dólar; mientras que para julio se esperaría un comportamiento a la baja, sin embargo, ello dependerá de los resultados de las elecciones intermedias.

“El tipo de cambio puede acercarse a niveles técnicos clave de 19.70 pesos por dólar, y de ahí irse a mínimos del año de 19.54. Sin embargo, existen riesgos a la alza sobre el tipo de cambio entre los que destaca las elecciones del 6 de junio, pero en el inter creemos que en abril el tipo de cambio es probable que alcance niveles de 19.54 pesos si continúa el optimismo”, explicó.

En Chicago en contra

Las apuestas en el Mercado de Futuros de Chicago (CME por sus siglas en inglés) son de una depreciación del peso en el mediano plazo, como consecuencia de una mayor aversión del riesgo global y sobre México, por las reformas que se están llevando a cabo.

James Salazar explicó que los contratos netos negativos contra el peso fueron de 12,025 posiciones (a 500,000 pesos cada uno), lo que indica que los inversionistas están apostando en contra la moneda mexicana, que se va a despreciar frente al dólar. Hace cinco semanas llegaron a estar en cerca de 30,000 contratos negativos.

“La mala noticia es que siguen apostando en contra del peso, la buena es que cada vez un poco menos, no están viendo tanta presión”, aclaró Salazar.

judith.santiago@eleconomista.mx