La moneda mexicana presentó su segunda mayor caída del año, de la mano de la salida de capitales del mercado accionario, en medio de débiles cifras económicas estadounidenses y una creciente tensión generada por la crisis de deuda en Europa, específicamente de Grecia.

El tipo de cambio spot a 48 horas, considerado de referencia, cerró en 11.9350 pesos por dólar, cotización que no se veía desde el 29 de marzo pasado, que representó una caída de 15.20 centavos para el peso o una depreciación de 1.29%, la segunda más fuerte del año.

No obstante, en lo que va del año, el peso aún registra una ganancia de 4.7% frente al dólar. Al cierre del 2010 la divisa estadounidense se intercambiaba en 12.3650 pesos.

El pasado 2 de mayo el peso registró su mejor nivel del año, en ese momento 11.4995 pesos eran necesarios para adquirir 1 dólar (siempre nos referimos al denominado spot).

Varios han sido los factores que contribuyeron a la fortaleza del peso. La primera es que EU mantiene su política de debilitar su moneda, tanto con su plan de estímulo cuantitativo 2 (QE2) lo que hace que al haber más oferta, el producto -en este caso el dólar- valga menos; como al no mover su tasa de interés y para cualquier inversionista es más atractivo invertir donde le ofrecen más intereses.

Otro factor es que los bonos de países europeos de ingresos medios como Portugal, Grecia e Irlanda son considerados basura, lo que hace que los fondos globales busquen países con grado de inversión, como es el caso de México.

Otro punto que favoreció la entrada de capitales a nuestro país fue el hecho de que Brasil puso un impuesto a dicha inversión golondrina y, por lo tanto, se ha reducido el atractivo de invertir.

Para los especialistas una vez que concluya el programa de compra de bonos instrumentado por la Fed, cambiará el favorable panorama para el peso.