El peso mexicano finalizó el primer trimestre de este año con una apreciación de 9.3%, equivalente a una recuperación frente al dólar estadounidense de 1.91 pesos, para alcanzar una cotización de 18.7275 pesos, luego de haber iniciado el año en 20.64 pesos por dólar.

La apreciación de la moneda mexicana se derivó del discurso menos agresivo del presidente estadounidense, Donald Trump, principalmente, en los temas relacionados con el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), así como sobre su política fiscal y envío de remesas a México.

La revaluación de la divisa se concentró fundamentalmente en febrero y marzo y fue una recuperación parcial a las pérdidas que había presentado de manera consecutiva durante 10 meses (desde la segunda mitad del 2014), periodo en el que perdió 59.83 por ciento.

En enero, alcanzó una cotización máxima histórica de cierre de 21.93 pesos por dólar (19 de enero), según datos de Banco de México (Banxico), poco antes de que Donald Trump asumiera su cargo como presidente de EU. En ese nivel, el peso mostraba una depreciación en el año de 6.32%, colocándose como la divisa más depreciada de las monedas frente al dólar.

Se calman las aguas

Durante el periodo febrero-marzo, la falta de organización de la nueva administración y el uso del lenguaje más conciliador en relación al TLCAN disminuyó el nerviosismo que se había acumulado desde la carrera presidencial.

El subdirector de Mercados Financieros de Banco Santander, Salvador Orozco, comentó que el peso se recuperó, después de que la Comisión de Cambios anunciara la implementación de un programa de coberturas cambiarias. El programa consta de coberturas por hasta 20,000 millones de dólares, donde sólo se han subastado 1,000 millones de dólares, por lo que la señal para el mercado es positivo.

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