La reciente apreciación del peso dista mucho del avance de otras divisas en lo que va del año, sobre todo en las últimas jornadas, en medio de una recomposición de carteras y mayores flujos extranjeros al mercado de deuda.

Durante la semana pasada, la moneda nacional logró hilar cinco sesiones a la alza y una apreciación de 3.15%, al pasar de 13.61 unidades por dólar de la semana previa a 13.1818 unidades en su modalidad spot, informó Banco de México al cierre de la sesión. El avance contrasta con 2% del euro y de 1.7% que tuvo el real brasileño.

Las exitosas colocaciones de deuda en Europa y los positivos indicadores económicos en Estados Unidos han impulsado el apetito al riesgo. Sin embargo, el avance del peso se explica más por la fuerte entrada de inversionistas extranjeros al mercado de deuda.

A decir de Salvador Orozco, analista de Mercado de Deuda y Cambios de Santander, ha habido flujos significativos al mercado de dinero desde que inició el año, y no sólo a bonos M sino también a Cetes, sobre todo a los plazos entre uno y cuatro meses. Incluso hay emisiones en las cuales los extranjeros tienen participaciones de más de 80% , comentó.

Un factor fundamental para lo anterior ha sido un reacomodo de carteras en importantes índices de deuda a nivel internacional, enfatizó Orozco. Y es que una vez que Standard and Poor’s retiró el grado de inversión a Portugal, la deuda lusa inmediatamente salió del índice WGBI de Citigroup, al que México pertenece desde abril del 2010.

Al salir (Portugal) del índice hay un reacomodo de portafolios, y dados los buenos fundamentales de la economía mexicana y por ser los únicos bonos latinoamericanos en el índice, se les da una buena ponderación , mencionó el analista.

En lo que va del año han ingresado a bonos mexicanos de mediano y largo plazo más de 1,000 millones de dólares y entre 200 millones y 300 millones a Cetes, dijo.

A ojos de muchos, los activos en pesos se vuelven atractivos una vez que se restablece el orden y la tranquilidad en los mercados globales. A final de cuentas, las tasas de interés son elevadas y la estructura financiera del país es muy sana , escribió Rodolfo Campuzano, director de Estrategia y Gestión de Portafolios de Invex.

Pero la tendencia alcista no ha sido exclusiva del peso. A finales de diciembre, el bajo volumen de operación y algunas malas noticias en el entorno internacional presionaron al peso hasta las 14.01 unidades por dólar, fue hasta la semana pasada cuando la apreciación fue más evidente, acumulando así un avance mensual de 5.7%, muy similar al de 5.8% del real brasileño.

En el caso de la divisa carioca, su apreciación deriva de movimientos en búsqueda de mayores rendimientos y posiblemente mantenga una tendencia alcista en las siguientes jornadas si en el entorno global las preocupaciones en la zona euro siguen contenidas, dijo a Reuters Mario Battistel, gerente de Cambios de Fair Corretora.

Analistas consideran que el peso aún tiene combustible para prolongar el rally de la semana pasada hasta las 13.10 unidades por dólar, aunque algunos no descartan que pronto vendrá un ajuste. Para Invex, es entendible algún rebote dada la fuerza de la baja , mientras que MetAnálisis advierte de una corrección en cualquier momento , dados los elevados niveles de sobreventa del dólar.