Los precios del oro subieron 1% el viernes a sus máximos desde abril del 2018, ya que una fuerte desaceleración en el crecimiento del empleo en Estados Unidos hizo caer al dólar debido a las crecientes expectativas de que la Reserva Federal recortará las tasas de interés este año.

El oro también se benefició debido a las preocupaciones de que las guerras comerciales de Estados Unidos con México y China desacelerarán la economía mundial. El metal precioso avanzó más de 2.5% en la semana.

El oro al contado avanzó 0.4%, a 1,339.97 dólares la onza, tras cotizar más temprano en 1,348.08 dólares, su máximo intradía del año. Los futuros del oro en Estados Unidos cerraron con un alza de 0.3%, a 1,346.10 dólares.

El crecimiento del empleo en Estados Unidos se frenó bruscamente en mayo y los salarios crecieron menos de lo previsto, lo que sugiere que la pérdida de impulso en la actividad económica se traspasó al mercado laboral y podría aumentar la presión sobre la Reserva Federal para que baje sus tasas de interés este año.

“Las cifras laborales de Estados Unidos fueron débiles y eso hace repuntar al oro”, dijo Jim Wyckoff, analista senior de Kitco. Las posibilidades “han crecido significativamente de que la Reserva Federal va a bajar las tasas más temprano que tarde”, agregó.

Menores tasas de interés impulsan al oro al reducir el costo de oportunidad de tener al lingote que no rinde intereses y debilita al dólar, que cayó a sus mínimos en dos meses y medio tras el dato de empleo.

Entre otros metales, la plata subió 1.1%, a 15.01 dólares por onza, en su mayor alza semanal desde finales de diciembre. El platino bajó 0.2%, a 801,50 dólares.