El triunfo del republicano Donald Trump en las elecciones a la Presidencia de Estados Unidos trajo noticias buenas y malas para diferentes sectores de las empresas que cotizan en el mercado de valores.

Según un análisis realizado por Masari Casa de Bolsa, el sector más beneficiado en México por el resultado ha sido el minero; mientras los sectores automotriz, petrolero, dependientes del gasto público y fibras se verán perjudicados.

En Estados Unidos, los sectores salud, infraestructura, financiero, defensa y cibernético han tenido días posteriores al súper martes con números positivos; por el contrario, a las que más les pegará el triunfo del presidente electo Donald Trump es a las empresas exportadoras y a las tecnológicas.

Alessandra Ortiz, analista de Masari, indicó que será clave observar los 100 días posteriores en que Trump asuma el cargo de presidente el 20 de enero del 2017.

Todo será diferente

La política y la economía serán diferentes a partir de este momento, por lo que es necesario replantear los escenarios, innovar, transformarse y mejorar para sobresalir. En México será importante observar la postura que tomará el Banco de México en su próxima junta del 17 de noviembre para limitar la depreciación del peso , indicó Ortiz.

Masari informó que en México, las mineras han tenido jornadas de bonanzas gracias a que el precio del cobre ha venido al alza, situación que se atribuye al gasto que se prevé realice EU en infraestructura.

Además, el precio del oro y la plata son considerados activos refugio, lo que en momentos de incertidumbre hace que incremente su valor , indica el análisis.

En cuanto a las que tendrán números negativos, la institución recalca que el sector automotriz se verá perjudicado debido a que con la posible renegociación del Tratado de Libre Comercio, los aranceles para este sector se incrementarán de forma importante.

En cuanto al sector petrolero, Masari indica que el uso del fracking en EU reduciría los costos de extracción para sus firmas y continuaría incrementando la oferta de crudo en el mundo, presionando aún más los precios .

El documento indica que derivado del recorte al gasto público para el 2017, se verán limitados los proyectos planteados por el gobierno Federal, además de que el aumento de tasas en México encarece la deuda, lo que podría llevar a una disminución en la calificación del país, orillando a Hacienda a intervenir con un nuevo recorte.

En tanto, la depreciación del peso aumenta las probabilidades de que se inicie un ciclo de alza de tasas más agresivo en el país, reduciendo el atractivo del dividendo proporcionado por las fibras.

cesar.rodriguez@eleconomista.mx