El mercado bursátil mundial, según la Federación Mundial de Bolsas de Valores (WFE, por sus siglas en inglés), perdió 2.3% de su valor de capitalización en septiembre, esto es una minusvalía de 2.75 billones de dólares en solo un mes.

Entre las principales razones están el próximo inicio del tapering, que ha puesto nerviosos a los inversionistas, y las expectativas de alza de tasas de interés, principalmente por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed).

De una canasta de 70 bolsas en el mundo que reportan sus resultados mensuales ante la WFE, el total del mercado alcanzó los 119.4 billones de dólares en el noveno mes del año, mientras que en agosto registró 122.2 billones de dólares.

James Salazar, subdirector de Análisis Económico y Bursátil en CIBanco, explicó que “lo que se ha observado en agosto y septiembre es el reacomodo de portafolios de los inversionistas a raíz de los anuncios de la Fed en el sentido de retirar los estímulos, además de las presiones inflacionarias por aumento en el precio de los energéticos y otros cuellos de botella en algunos productos”.

El índice NASDAQ pasó de una capitalización de 23.46 billones de dólares en agosto, a 22.33 billones en septiembre, esto fue una caída de 4.8% o 1.13 billones de dólares perdidos en un mes.

En México, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) cayó 5.8% en septiembre, retrocedió 26,801 millones de dólares, su peor baja mensual desde marzo del 2020 cuando inició la pandemia por el Covid-19. Su capitalización bursátil es de 438,535 millones de dólares al cierre de septiembre.

Deslistes, una razón

Luis Gonzali, vicepresidente y senior portfolio Manager en Franklin Templeton dijo que “aunque la caída de las bolsas fue generalizada en septiembre, uno de los factores que reducen la capitalización de las bolsas de valores son los deslistes de las empresas, principalmente en México, pero también en Latinoamérica”.

Comentó que “la explicación principal de por qué no hay mayores ofertas públicas en América Latina es por la forma en que están conformadas las empresas, ya que en su mayoría pertenecen a familias y no quieren perder control sobre sus empresas”.

Por otro lado, la Bolsa de Hong Kong, tras las afectaciones de la inmobiliaria Evergrande y las restricciones del gobierno de Pekín en algunos sectores de la economía, principalmente el tecnológico, tuvo una caída mensual de 5.7% o 341,070 millones de dólares, alcanzando un valor total de 5.67 billones de dólares.

La mayor caída entre las bolsas fue la de Estambul, que perdió 9.1% o 15,429 millones de dólares para cerrar septiembre con un valor de mercado de 153,439 millones de dólares. El segundo sitio fue para la Bolsa de Comercio de Santiago, en Chile, con una caída de 9% en septiembre y un valor de 166,586 millones de dólares.

Entre las grandes bolsas de valores del mundo que perdieron está el centro bursátil de Londres que bajó 3.8% en septiembre, cerrando el mes con 3.69 billones de dólares y una pérdida de 144,748 millones de dólares.

Incluso el grupo bursátil de Toronto, Canadá, el TMX Group, terminó septiembre con una pérdida de 87,054 millones de dólares o 2.7%, cerrando en 3.08 billones de dólares.

“Los rendimientos de bonos soberanos, mayormente en Estados Unidos, han estado aumentando, alcanzando en las últimas semanas, máximos desde casi tres meses, por lo que hay un efecto de sustitución entre renta fija y renta variable”, indicó James Salazar.

El mayor incremento entre la canasta de bolsas que reportan a la WFE fue la de Moscú, que ganó 6.3% en septiembre con un total de 894,189 millones de dólares y un incremento de 52,837 millones respecto a agosto.

“Durante septiembre el mercado se puso nervioso por los anuncios de la Fed del comenzar el tapering y reducir con eso la compra de bonos, restándole liquidez al mercado. Sin embargo, hay que destacar que la Fed ha sido más cautelosa en comparación con 2013, restándole volatilidad al mercado”, detalló Luis Gonzali.

El especialista de Franklin Templeton comentó que “el mercado ya está descontando que inicie el tapering en noviembre o diciembre, salvo que se acelere el ritmo de retiro de estímulos, eso podría aumentar volatilidad hacia finales de año.

ariel.mendez@eleconomista.mx