Muy dinámico, el mercado de los derivados en todos los órdenes. Pensemos que en el núcleo o centro de gravedad está el dólar. Así que si el dólar se mueve, todos los commodities que giran a su alrededor haciendo orbitas a cierta distancia terminan modificando su tránsito, dando todo tipo de formas a las carteras económicas de la cadena integral de suministro en el mundo.

Pero para que no imagines átomos y clases de química, tratemos un tema de coyuntura, uno de esos que no se tocan a diario pero que está afectando el flujo del tránsito de mercaderías en el mundo. Platiquemos del efecto de los fletes marítimos en el comercio del mundo y digamos que los indicadores económicos de dicho sector muestran una caída dramática en los precios de los fletes marítimos; este efecto, según parece, no tiene cómo corregirse en el corto plazo.

Intentemos ir fugazmente al pasado y digamos que en los años buenos, previos al 2008, el mundo requería transportación a marchas forzadas y más que el mundo digamos China, que era en esos tiempos el dinamo del mundo.

El dinero buscaba ser invertido y en ese entonces algunos inversionistas privados, private equity, entraron en la tenencia de empresas navieras, ésas que los viejos griegos y noruegos y esas familias tradicionales de dicho espacio les vendían en nomios obscenos a quienes querían un pedazo de esta acción; digamos que el dinero a granel entró a este mercado sustituyendo al mercado inteligente de los viejas familias tradicionales del negocio. En las épocas en las que el petróleo rondaba los 100 dólares por barril y más, los inversionistas buscaron modernizar la flota y fabricar buques ecológicos.

Ahora, las órdenes por nuevos barcos están entregando navíos finalizados; dichos barcos están saliendo del astillero y, sin que les rompan la champagne aún, ya están a la venta, barcos que sin tocar el agua buscan venderse a descuento... barcos de 35millones de dólares que se ofrecen en 20 sin estrenar.

Ya viste a dónde voy con esto, el tema es que el flete marítimo es muy barato y está haciendo complicado el diferencial de fletes entre distancias largas y distancias cortas. Imagina que un avicultor en la costa sur de las Carolinas en Estados Unidos paga menos por tonelada para traer maíz o harina de Argentina que del propio medio oeste norteamericano.

Lo anterior le permite una competitividad tremenda a los orígenes sudamericanos que, además, están teniendo una moneda devaluada, el flete les multiplica el alcance. Por ende, si el dólar se mantiene firme y fuerte, hace que el agricultor norteamericano pierda competitividad, misma que adquiere un agricultor argentino o brasilero. Si a ello le agregas que el mercado de fletes marítimos está muy bajo, la llegada al mercado desde EU es cada vez más complicada para el productor americano.

México es un país netamente importador de granos y oleaginosas, y cada vez es más constante la llegada de los mismos desde Sudamérica. Los norteamericanos en teoría tenían una ventaja estratégica para poder proveer grano y oleaginosas a México; hoy México está en capacidad de ser abastecido a mejores precios desde Sudamérica, el escenario de competitividad en granos y oleaginosas ha cambiado sin lugar a dudas. Si eres agricultor en México, ten cuidado, Argentina nos puede inundar con maíz el año entrante.

Como te dije al arrancar esta participación, nos faltó tiempo, pero no tema de plática. Nos vemos la próxima, y si no nos vemos, nos escribimos.

Ánimo.

[email protected]