El mercado de divisas, revolucionado en los últimos tiempos por las novedades desde el ámbito político, se agita ahora de la mano de los bancos centrales. Las reuniones de la Reserva Federal y del Banco de Inglaterra reavivan la sombra de una 'guerra de divisas'.

Las turbulencias en la cotización del dólar trasladan un predominio de la senda bajista en las últimas semanas. La divisa estadounidense llegó ayer al desenlace de la reunión de la Reserva Federal impulsada por los datos de empleo de Estados Unidos. El sector privado creó 246,000 nuevos puestos de trabajo en enero, una cifra que pulverizó los 165,000 empleos que habían previsto los analistas.

La fortaleza del mercado laboral estadounidense reforzaba las expectativas de una subida más agresiva de los tipos de interés, y el euro se desinfló hacia el nivel de los 1.07 dólares. El desenlace de la reunión de la Fed, en cambio, frenó en seco la cotización del dólar.

La Reserva Federal, en su primera reunión con Donald Trump al frente de la Casa Blanca, lanzó un mensaje más cauto de lo esperado, y no dio pistas sobre unas subidas más agresivas de los tipos de interés debido a las políticas promovidas por el nuevo Gobierno.

La propia Fed baraja subir hasta tres veces los tipos en 2017. De ahí que el mercado otorgara aún alguna opción de que la Fed retomara los repuntes de tipos en la reunión de marzo. El tono adoptado ayer desvanece estas posibilidades y aplaza la próxima subida.

La cautela de la Fed, unida a los mensajes lanzados desde la nueva Administración estadounidense en contra de un dólar fuerte, activan de nuevo las caídas en la divisa estadounidense.

El euro reanuda las subidas, y en su escalada supera los 1.082 dólares, sus cotas más elevadas de los dos últimos meses.

El Banco de Inglaterra frena a la libra

Las subidas del euro son más contundentes aún en su cruce con la libra. El Banco de Inglaterra ha acelerado las caídas en la divisa británica.

El euro supera el 1% de revalorización y alcanza de esta forma los 86 peniques. A su vez, la divisa británica pierde el nivel de los 1.26 dólares.

A pesar de la firmeza de la economía británica, el Banco de Inglaterra enfría las tensiones inflacionistas, en línea con los mensajes lanzados por el BCE en su última reunión.

Considera que los precios están bajo control, y que el repunte de los últimos meses se debe básicamente a las caídas registradas por la libra a raíz del triunfo del Brexit. En esta misma línea, sugiere que un eventual acelerón de la inflación sería sólo temporal.

Los mercados aplazan de esta forma el debate sobre los plazos de una futura subida de los tipos en Reino Unido. Las previsiones retrasan a finales de 2018 un primer ajuste al alza en los tipos, desde el 0.25% actual.

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