Hoy, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) espera levantar hasta 10,000 millones de pesos con su nueva emisión de deuda en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), cuyos recursos usará para refinanciar sus pasivos.

La venta de los certificados bursátiles será este 27 de mayo y se ejecutará mediante cuatro tramos (CFE 21, CFE 21-2, CFE 21-3 y CFE 21-U), estimando colocar a plazos de 1.5, 3.8; siete y 10 años, a tasas de interés variable y fija.

A través de una presentación a inversionistas, la empresa eléctrica del Estado mexicano expuso que el destino de los recursos será para refinanciar deuda bursátil que emitió en el 2018 por 4,687.3 millones de pesos y con vencimiento el próximo mes, así como para otras obligaciones financieras.

Con esta operación no se esperan cambios significativos en la deuda de la empresa. Incluso, la calificadora de riesgo crediticio Fitch Rating considera que el perfil de vencimiento de la deuda de CFE es manejable, con vencimientos de 74,600 millones en el corto plazo contra los 134,800 millones de pesos que tiene en efectivo, además del acceso a deuda bancaria y bursátil.

Según información de la CFE, su deuda financiera fue de 436,651 millones de pesos al cierre de marzo pasado y sus vencimientos para este año suman 62,556 millones de pesos.

La actual emisión recibió la máxima calificación (“AAA”) a nivel nacional de largo plazo, con grado de inversión, por parte de tres agencias calificadoras: Moody’s, Fitch Ratings y S&P Global Ratings.

“Nuestras calificaciones de la CFE continúan reflejando su estrecha relación con su controlante, el gobierno mexicano, y los incentivos, capacidad y herramientas de este para brindar respaldo extraordinario a la empresa en caso de ser necesario”, expuso S&P Global Ratings en una nota.

Destacó que la empresa productiva del Estado seguirá desempeñando un papel crítico en el país, ya que es el único que da servicio de transmisión y distribución de energía eléctrica en México y es propietario de activos estratégicos para la red eléctrica nacional.

Monopolio

Además, es la única empresa que proporciona el servicio de electricidad a usuarios residenciales de bajo consumo y también es el principal proveedor de usuarios residenciales de alto consumo.

La Comisión Federal de Electricidad es la cuarta empresa más grande de México en términos de ingresos con 503,636 millones de pesos reportados en el 2020, siendo las mayores compañías Petróleos Mexicanos, América Móvil, la empresa de telecomunicaciones del empresario Carlos Slim, así como la cadena de tiendas de autoservicio, Walmart de México y Centroamérica.

Como la empresa eléctrica dominante en México, la CFE  cuenta con una capacidad de generación instalada de 58,655 megawatts y con 110,305 kilómetros de líneas de transmisión y subtransmisión. Su red de distribución abarca más de 872,161 kilómetros.

Entre sus planes de inversión está canalizar más de 381,000 millones de pesos en los próximos seis años. De este monto destinará alrededor de 74,000 millones de pesos para proyectos del negocio de transmisión. En este nicho prevé ejecutar 142 nuevos proyectos hacia el año 2025.

La CFE es la empresa que genera más del 90% de la electricidad que se consume en México y provee energía al 99% de la población, atendiendo a 45.9 millones de clientes en el país.

La Comisión Federal de Electricidad es un emisor recurrente de deuda en la Bolsa local. A finales del año pasado hizo una colocación de bonos con los que obtuvo 10,000 millones de pesos para pagar deuda.

También ha recurrido al mercado internacional, su reciente emisión fue en febrero de este 2021. Mediante la venta de bonos a inversionistas extranjeros recaudó 2,000 millones de dólares a plazos de 10 años y 30 años.

Cambios en el sector

Para Fitch Rating los recientes cambios en las reglas de operación del sector de energía en México han causado incertidumbre en el país, lo cual ha frenado la inversión y pudiera provocar cierta presión financiera para la CFE. 

“El Gobierno prioriza preservar la participación de mercado de CFE, lo que frena los esfuerzos de reforma hacia un sistema más competitivo y confiable. Se requieren inversiones en capacidad de transmisión y distribución para evitar reducciones en la generación renovable. La capacidad de CFE para financiar los proyectos requeridos para mantener un sistema equilibrado sin cambiar su estructura de capital es limitada”, destacó la calificadora.

judith.santiago@eleconomista.mx