La compra del 40% del capital de Telxius, valorada en 1,275 millones de euros, es la mayor operación protagonizada en España por KKR y una de las principales en el conjunto del Viejo Continente, según señala su máximo ejecutivo en España, Jesús Olmos. Es la decimocuarta transacción que lleva a cabo en el mercado español KKR, con una inversión acumulada de 4,600 millones de dólares.

En una entrevista con CincoDías, el directivo explica que la inversión ha sido llevada a cabo por el fondo de infraestructuras de KKR, que apuesta por compañías que cuentan con cash flow estable, que tienen un negocio con un dividendo importante y son ajenas a los ciclos económicos.

En este caso, KKR y Telefónica han establecido una alianza a largo plazo con un acuerdo de accionistas. El pacto fija un dividendo anual, en este caso un poco diferente al aprobado por la operadora en la fallida salida a Bolsa de Telxius en septiembre del pasado año. En la OPV, la operadora ofrecía un 61% de pay-out para 2017, que suponía un desembolso cercano a 70 millones de euros, y un 40% en los ejercicios posteriores. El acuerdo incluye un reparto del cash flow de Telxius , señala Olmos.

De igual forma, KKR entrará en el consejo de administración de Telxius con una presencia proporcional a su participación del 40% en el capital del grupo.

El acuerdo, igualmente, incluye unas condiciones de salida dado el perfil de KKR, que podría salir bien a través de una OPV o de una venta a un tercer grupo. Son las opciones habituales en este tipo de operaciones , dice Olmos, quien insiste en cualquier caso en que la alianza con Telefónica es a largo plazo.

El ejecutivo destaca que la combinación de la experiencia industrial de Telefónica con el apoyo financiero y operativo de KKR permitirá a Telxius expandirse y crecer. Olmos apunta distintas vías de crecimiento de la compañía de infraestructuras. Por un lado, defiende que Telxius tiene una plataforma muy valiosa de activos que permitirá a la empresa aprovechar la creciente demanda de datos móviles, impulsada por el aumento de los contenidos 4K y de realidad virtual.

De igual forma, el ejecutivo señala la construcción de nuevas torres como vía de crecimiento, bien de Telefónica bien de otras operadoras, así como la ampliación del uso de los emplazamientos existentes. Otra alternativa pasa por la compra de nuevos activos a través de la adquisición de infraestructuras que otras compañías puedan vender, si bien Olmos reconoce que no será la principal vía de crecimiento.

En este sentido, según señalan otras fuentes del mercado, el reto de Telxius pasaría por ganar nuevos clientes en el ámbito móvil entre operadores que compiten con la propia Telefónica.

KKR defiende también el valor del negocio de los cables submarinos, segmento que en la OPV no fue muy reconocido por los inversionistas. En un negocio muy estratégico , señala Olmos. En el folleto de la OPV, Telefónica indicó que Telxius controla un 40% del tráfico de datos en las redes submarinas entre EU y Latinoamérica y ocupa una posición de creador de mercado, lo que hace que la compañía esté menos expuesta ante el riesgo de la llegada de otros operadores.

En términos generales, Telxius cuenta con 15,931 torres, de las que 10,741 están en España, 2,359 en Brasil y 1,655 en Alemania. El resto se reparten entre Perú y Chile. Su infraestructura submarina tiene una extensión de 65,000 kilómetros y es directamente propietario de 31,265 kilómetros, a través de sus cables SAM-1, PCCS y Unisur.

La firma tiene en marcha tres cables, BRUSA (unirá Brasil con EU), la conexión del SAM-1 con República Dominicana y MAREA, cable impulsado por Microsoft y Facebook que unirá EU con Europa, a través de España.

La venta de torres de móvil se acelera

Con la venta del 40% de Telxius a KKR, Telefónica sigue los pasos de otras operadoras mundiales, que han vendido estos activos para reducir deuda y concentrar sus esfuerzos en los nuevos servicios digitales.

Entre ellas figuran grupos como Telecom Italia, que colocó en Bolsa un 40% del capital de su filial Inwit en 2015 (y durante varios meses contempló la venta de todo el capital), la mexicana América Móvil o la francesa Bouygues Telecom. Deutsche Telekom se planteó la opción, llegando a crear una filial en la que agrupaba estos activos, pero finalmente no siguió con esos planes.

Las grandes telecos chinas también agruparon sus torres de telefonía móvil en una sociedad durante el pasado año, en un movimiento similar al realizado por sus homólogas en la India. También las estadounidenses AT&T o Verizon han vendido muchos de sus emplazamientos de telefonía móvil a través de distintas operaciones a grandes empresas del sector como American Tower, Crown Castle y SBA Communications durante los últimos años.

La propia Telefónica ha vendido torres de telefonía móvil en los últimos años en países como España, México o Brasil a grupos como la española Cellnex y la citada American Tower. Unas operaciones que han proporcionado a la compañía unos ingresos de varios cientos de millones de euros.

Lo cierto es que la venta de estos activos en el Viejo Continente ha atraído a grupos industriales y fondos de inversión. El potencial se mantiene. Según la consultora EY, la externalización de los emplazamientos de telefonía móvil en Europa ronda en la actualidad el 20%, lejos del 80% de EU.

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