La Bolsa Institucional de Valores (Biva) cumplió este 25 de julio tres años de haber iniciado la competencia en el mercado bursátil mexicano y aunque ha sido un factor de cambio, aún queda pendiente la ambiciosa misión de aumentar su tamaño y evitar su fragmentación, opinaron especialistas. 

“El hecho de que haya iniciado operaciones podemos verlo como algo positivo porque marcó una pauta para la competencia en el mercado de valores, aunque todavía es pequeña y ha generado cambios en tan corto tiempo”, opinó Jacobo Rodríguez, director de Análisis Financiero en Black Wallstreet Capital México (BWC). 

Carlos Hernández, analista senior en Masari Casa de Bolsa, opinó que la llegada de Biva “ha sido un factor de cambio, pero la operación de mercado sigue repartida entre la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y Biva”. 

“Biva alcanza una participación de alrededor de 15% del mercado y uno de sus retos es captar mayor cuota y volver más dinámico al mercado financiero mexicano, atraer nuevas colocaciones porque realmente lo que se hizo fue repartir el mercado, ahora el mayor reto es hacer crecer el mercado”, dijo Hernández. 

Jacobo Rodríguez citó como impactos positivos la disminución de costos para los participantes del mercado bursátil, en temas como listado y mantenimiento de emisoras.  

Sin embargo, algunos de los objetivos iniciales de Biva no se han logrado, como hacer crecer el número de empresas listadas a 200 desde las actuales 145, expusieron los especialistas.

El entorno ha ayudado poco y la Bolsa Institucional ha tenido que enfrentarse, desde su concepción, a condiciones complicadas de mercado y de país, en general.

“Creo que Biva entró en un momento cuando en el mercado históricamente había solo una Bolsa, con pocos inversionistas y empresas listadas. El aspecto cultural es muy relevante que poco contribuye al crecimiento”, dijo Carlos Hernández. 

“Por un lado se atravesó un cambio de gobierno federal que ha generado incertidumbre a los inversionistas y, por otro lado, la pandemia ha complicado la situación, entonces, “en términos generales, ha sido bueno el desarrollo de Biva, pero sin duda hay varios objetivos que faltan por cumplir”, subrayó Jacobo Rodrígez.

Sin embargo, destacó que Biva ha logrado atraer a empresas al mercado de deuda y capitales, quienes han colocado bonos e instrumentos financieros alternativos como CKD, Cerpis y Fibras.

Jacobo Rodríguez destacó la “fuerte promoción” que la directora general de Biva, María Ariza, le ha dado al mercado de valores, participando en diversos eventos financieros y organizando foros. “Definitivamente ha puesto una lupa al sistema bursátil del país”, dijo.

Pero hay temas aún en el tintero, dijo el director de Análisis Financiero en BWC, pues hoy todavía se discute la manera en que deben trabajar conjuntamente con la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

“Con el inicio de operación de Biva todavía no han terminado de desarrollar totalmente la comunicación entre las casas de Bolsa y las Bolsas de valores porque hay cierta problemática en la dirección de las transacciones diarias, así como temas operativos y administrativos”, agregó. 

Jacobo Rodríguez consideró que es un proceso que puede durar muchos años para terminar con un monopolio y para hacer crecer el mercado, pues no hay que olvidar que México es un país con escasa cultura financiera y esto también provoca que el ritmo del desarrollo del sistema bursátil no sea tan rápido como quisiéramos. 

kg