Tras un muy complicado mes de mayo, en el que el peso perdió terreno frente al dólar durante cuatro semanas consecutivas, lo que representa la peor racha perdedora en los últimos 10 meses, al caer 7.21% o el equivalente a 1.24 pesos/dólar, muchos son los que se preguntan hacia dónde se dirige el peso

Apenas el 29 de abril, el peso se ubicaba en niveles de 17.21 pesos/dólar, tras haber recuperado 2.07 pesos frente al dólar, o 10.74%, desde mediados del mes de febrero; sin embargo, varios factores se conjugaron para que el peso se desplomara durante este mes.

La FED

Tras una serie de discursos emitidos por miembros de la Reserva Federal de los Estados Unidos a lo largo del mes y la publicación de las minutas de su reunión del mes de abril, se incrementaron las expectativas del mercado en el sentido de que la Fed podría incrementar de nueva cuenta su tasa de interés tan pronto como en el mes de junio o julio próximos.

La única que no se había pronunciado claramente al respecto era precisamente su presidenta, Janet Yellen, por lo que aún existía la posibilidad de que ella se opusiera a tal medida; sin embargo, el viernes pasado en un discurso pronunciado en la Universidad de Harvard, Yellen dio un espaldarazo a la posibilidad de retomar el incremento de tasas en el corto plazo, sin que diera una fecha precisa.

Lo que si dejó bien en claro es que la economía norteamericana sigue recuperándose, el nivel de empleo mejora y que considera que máximo en un par de años, los niveles de inflación se acercarán a la meta establecida por la Fed de 2 por ciento.

Por lo pronto, la probabilidad de un incremento en su tasa de referencia para la próxima reunión de junio, de acuerdo con los contratos de futuros de la misma, es de 34% contra 28% antes de su discurso y 4% de hace apenas dos semanas, mientras que para julio, la probabilidad es de casi 60 por ciento.

Un factor al que hay que dar seguimiento estrecho es a que Gran Bretaña abandone la Unión Europea a finales del mes de junio, lo que se conoce mejor como Brexit, ya que sin duda tendría implicaciones importantes en la economía y los mercados globales, razón por la cual, varios analistas apuestan a que la Fed esperará a ver cómo se resuelve este tema antes de hacer cualquier movimiento a su tasa.

Petroprecios

Si bien es cierto que la correlación entre el peso y los precios del petróleo ha sido muy fuerte por razones obvias, es importante decir que a lo largo del mes de mayo, el peso se fue deslindando del petróleo.

Y es que los precios del petróleo se recuperaron fuerte a lo largo del mes, llegando a rozar los 50 dólares/barril, ante la posibilidad de que el próximo 2 de junio pudiesen llegar a un acuerdo los miembros de la OPEP para congelar su niveles de producción y debido a la reducción en la oferta del oro negro en países como Nigeria, Venezuela y Canadá de fechas recientes.

Sin embargo, el viernes pasado la empresa estatal Saudí Aramco recordó al mercado los niveles de sobreoferta existentes en el mercado al anunciar en su informe anual que alcanzó, durante el 2015, niveles récord de producción, ubicándolos en 10.2 millones de barriles diarios contra los 9.5 millones del 2014.

Por su parte, Irán ya salió a declarar que no participará en ningún acuerdo para congelar los niveles de producción hasta que logre alcanzar sus niveles máximos de producción, por lo que diversos analistas concluyen que no habrá acuerdo tampoco este miércoles.

A todo lo anterior, hay que sumarle la correlación entre el peso y el real brasileño y la situación económica en Europa y Asia.

Con tantos factores que inciden sobre el peso, la única manera de tener certeza es tomando coberturas.

¿Qué esperas?

@alfonsogamaa