Un terreno que se está abriendo en diferentes países alrededor del mundo, pero que aún no es tan explorado por los fondos de inversión en México, es el mercado del futbol.

En Sudamérica, esta modalidad se utiliza principalmente para invertir en futuros cracks del futbol mundial que pueden significar un negocio millonario al ser transferidos a un equipo de élite, principalmente en Europa.

Bajo otro contexto se utilizan los fondos de inversión en España, principalmente requeridos por los equipos con finanzas mermadas para que éstos puedan hacerse de jugadores sin tener que pagar la totalidad del fichaje.

En México, a medida que el capital privado incrementa, la industria del futbol lanza guiños a los fondos de inversión como una posibilidad para que los inversionistas volteen a verla, coinciden especialistas consultados.

La Asociación Mexicana de Capital Privado publicó que en el 2012 se levantaron 27 fondos, un año récord. Estamos por ver el dato en el 2013, pero apunta que va a ser algo parecido. Hay muchos recursos, sí se están captando recursos de inversión y eso hace que se vaya ampliando más y más el espectro para las inversiones , explicó Jorge Schaar, especialista de Deloitte, para quien el capital de riesgo puede ser el llamado a iniciar la exploración.

Hay fondos que invierten en proyectos que apenas van empezando, miden de manera diferente. Son negocios más riesgosos porque no han empezado o apenas comenzaron y no tienen un desempeño probado. Les llamamos capital de riesgo; cada vez han crecido más y ya no vemos inversiones de este tipo sólo en ciencia o tecnología, sino que se están ampliando en el número de industrias en las que invierten , abundó Jorge Schaar.

En México existe un antecedente de la participación de fondos de inversión en el negocio del futbol. Se trata de Orlegui Deportes, presidida por Alejandro Irarragorri, que inauguró esta vía al unirse al capital de riesgo para adquirir al Santos Laguna, propiedad de Grupo Modelo hasta la adquisición de AB-InBev.

Es capital de riesgo que se hizo parte de una inversión, que va a un rendimiento y nada más, se vuelve capital preferente para hacer la adquisición y tener el capital de trabajo necesario, como cualquier negocio , describió Alejandro Irarragorri, quien concibió un modelo autosustentable, mismo que planeó durante siete años, mientras era presidente del club de Torreón.

"El futbol tiene su parte pasional y emocional, pero como en cualquier negocio, hay que enfocarse en reducir costos, aumentar la productividad y los ingresos para generar rentabilidad", añadió Alejandro Irarragorri.

COMO SI FUERAN PENALES

El mercado del futbol en México carece de trasparencia sobre sus activos, lo que complica al inversionista para tener el control de su inversión, según identificó René Fernández, socio director de Newgrowth Fund.

Es una industria con una opacidad importante. No se saben elementos fundamentales como el tamaño de la industria, si se tiene una economía de escala; es complejo identificar la oferta y demanda. Los espacios para crecer y mejorar son muy justos. La plusvalía no es obvia, qué tanto margen se tiene para crecimiento , agregó Fernández.

A lo anterior se suma la postura de Víctor Esquivel, socio a cargo de la práctica de Asesoría de KPMG, es muy difícil medir el rendimiento de su activo. Para invertir en ese tipo de fondos tiene que ser completamente arriesgado y tener un capital privado que esté dispuesto a arriesgar en su totalidad porque no tienen cómo calcular el riesgo de su activo .

También tiene que ver con la estructura del deporte como negocio en México, que podría ser diferente a España, Sudamérica u otros países. Habrá que verlo en su propio ambiente, si sería atractivo o no para ellos (inversionistas), porque ellos lo van a ver tan frío como eso , aseveró Schaar.

EN ESPAÑA, "HUIDA HACIA ADELANTE"

El modelo de los fondos de inversión para financiar jugadores en un contexto de crisis económica es definitivamente una medida sin futuro, a la que se identifica como una huida hacia adelante, consideró Gorka Leunda, fundador de Avento Consultoría, una empresa especializada en el asesoramiento en la gestión del deporte en España.

Los clubes han visto en esta fórmula la posibilidad de estirar en el tiempo un modo de vida que no se ajusta a la realidad actual de sus finanzas. En vez de ajustar las contrataciones y el coste de sus plantillas a la nueva situación económica, algunos han preferido hipotecar en cierta medida su mayor activo: los jugadores. Este modelo es una huida hacia adelante , analizó Gorka Leunda.

Vaticino que a corto plazo tendrá éxito, pero no lo veo sostenible a medio y largo plazo. Al fin y al cabo, con este sistema los clubes pierden el control sobre sus activos principales, lo que supone perder el control sobre el devenir del propio club , abundó el fundador de Avento Consultoría desde España.

omar.hernandez@eleconomista.mx