A pesar de la que la calificadora Standard and Poor’s prevé un mejor entorno macroeconómico, con creación de empleos, la reforma fiscal recién aprobada afectará negativamente los ingresos disponibles de las familias catalogadas como medias y altas y menores créditos a los de menores ingresos, será un reto para la colocación de nuevos créditos hipotecarios.

Durante el presente año, el volumen y la composición de nuevas emisiones de instrumentos respaldados por hipotecas serán similares a los del año pasado, esto es alrededor de 30,264 millones de pesos, de acuerdo con Standard and Poor’s.

La calificadora destacó que esa cifra representó un repunte de 0.5% respecto del volumen ofrecido en el 2012 y los principales emisores serán Infonavit e ISSSTE y una o dos originaciones privadas. Pero, vemos un potencial renovado para el crecimiento de las bursatilizaciones hipotecarias en el largo plazo, por un mayor crecimiento esperado de la economía y del mercado laboral, bajas tasas de interés y un mejor marco para recuperar créditos hipotecarios como resultado de la reforma financiera , se desprende del análisis encabezado por Mauricio Tello.

Detalla que en el 2013 se presentó una fuerte desaceleración de la economía que sólo repuntó 1.2%, lo que afectó la creación de empleo y el ingreso disponible de las familias, un factor negativo para los bonos respaldados por hipotecas.

Vislumbra que las emisiones del Infonavit, que representan casi la mitad de los bonos emitidos, y del Fovissste mantendrán su buen desempeño, pero las bursatilizaciones de la mayoría de los bancos minoristas podría afectarse por la reforma fiscal, aunque también la mayoría sortearía los problemas, agrega la calificadora.