Los mercados emergentes han estado hasta ahora al margen del auge de la captación de fondos mediante los llamados SPAC o empresas de adquisición con fines especiales, que podrían desbloquear una nueva fuente vital de recursos para los empresarios de regiones en desarrollo.

Pero, el despegue de las SPAC en estos mercados depende en parte del éxito de algunas operaciones históricas que se han retrasado y que reflejan la cautela de los inversionistas sobre este instrumento.

Las SPAC permiten a los inversionistas cotizar en Bolsa antes de haber identificado una empresa para comprar, lo que proporciona una vía más rápida para una Oferta Pública Inicial (OPI).

Este año se han levantado más de 114,509 millones de dólares a través de más de 400 SPAC, principalmente en Wall Street, donde ya representan dos tercios de todas las OPI, pero la actividad se ha ralentizado ante un aumento de la preocupación por la regulación y la valoración.

En contraste, en el 2021 se han recabado apenas 1,180 millones de dólares a través de seis SPAC de emisores de mercados emergentes, que incluyen dos de Israel y de China. Esto es sólo una fracción de los 96,300 millones de dólares de las OPI tradicionales en los mercados emergentes.

Sin embargo, se espera que las SPAC ocupen un lugar más destacado en las futuras recaudaciones de fondos de las empresas de los mercados emergentes, abriendo más capital y experiencia de operación.

En julio, las SPAC formadas por Mubadala Capital, de Abu Dabi y Fat Projects Spac, de Singapur, se presentaron ante la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos para buscar hasta 300 millones de dólares.

Mayores riesgos

Para los inversionistas, las SPAC de mercados emergentes pueden ofrecer altos rendimientos, pero también riesgos mayores relacionados con la transparencia y la divulgación. Todas las miradas están puestas en el destino de las operaciones de mercados emergentes que ya están en marcha.

Los mercados emergentes necesitan urgentemente más opciones de captación de fondos. En la actualidad, estos mercados sólo representan alrededor del 8% del capital privado y el 11% de la capitalización bursátil, según datos del Banco Mundial. Las SPAC les ofrecen una nueva vía de fondeo.

El auge mundial de las SPAC a principios de año se desvaneció en mayo, ante la preocupación de los inversionistas por las valoraciones. Algunas empresas estadounidenses han suspendido sus planes de cotización.

"La explosión y posterior extinción del entusiasmo por las SPAC en los mercados desarrollados ofrece una posible lección de la que pueden aprender los mercados emergentes", dijo Alex Korda, analista en The Edge Group.

Nirgunan Tiruchelvam, jefe de Investigación de Renta Variable de Consumo de la empresa de investigación Tellimer, dijo que las SPAC que cotizan en EU pueden ser apropiadas para las empresas de mercados emergentes en las que un historial de pérdidas o de operación limitado dificultan su cotización mediante una OPI.

La cotización de las SPAC en bolsas emergentes, parece más incierta. La Bolsa de Singapur dijo en marzo que propondría regulaciones para permitir la cotización de SPAC, mientras que la de Dubái está consultando a los agentes del mercado sobre el asunto.

Vista inauguró el mercado en 2017

Sólo dos SPAC se han colocado en México en tres años

A pesar de la fuerte tendencia que han tenido las colocaciones de Empresas de Adquisición de Propósito  Especial (SPAC, por sus siglas en inglés) en el mundo, en México este mercado ha estado prácticamente desierto, ya que desde su lanzamiento, en el 2017, apenas se han listado dos empresas bajo esta figura en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

Se han cumplido ya más de tres años sin que se haya colocado un SPAC en la Bolsa, lo que coincide con la ausencia de Ofertas Públicas Iniciales (OPI) en el país.

Vista Oil & Gas, una firma del empresario Miguel Galuccio Coronado, fue pionero en el mercado mexicano de SPAC, al debutar el 11 de agosto de 2017 con una oferta en la que recaudó 650 millones de dólares, con lo que se ubicó como una de las emisiones más grandes de su tipo en el mundo, según dijo en su momento el director general de la BMV, José Oriol Bosch.

“Con las SPAC estamos optimistas. Estados Unidos ya lleva años y nosotros apenas llevamos pocos. Es un instrumento que tiene aquí un potencial muy grande que vamos a seguir impulsando”, dijo hace unos meses el directivo.

Desde el cierre de su primera negociación en la BMV, el precio de las acciones de Vista Oil & Gas registran una caída de 53.10% y se intercambian en 84.41 pesos por unidad desde los 180.01 pesos en su arranque.

Un año después del lanzamiento del primer SPAC en México, arribó al mercado el fondo de capital privado Promecap, del empresario Fernando Chico Pardo, quien colocó el segundo vehículo en su tipo y, hasta ahora, el último en la Bolsa, por 5,578 millones de pesos (300 millones de dólares).

Promecap Acquisition Company (PAC) se ha fusionó con Grupo Acosta Verde, un desarrollador de centros comerciales,  que en el 2020 inició cotizaciones en la BMV. Hasta el momento no registra movimientos en su cotización.

Un SPAC recauda capital mediante una OPI. Tiene hasta dos años para invertir dichos recursos, su objetivo principal es comprar una empresa. Inicialmente la empresa no cuenta con operaciones ni activos. (Con información de Judith Santiago)

¿Qué es un SPAC?

Las empresas de adquisición con propósito especial (SPAC) son un vehículo público temporal de financiamiento que se lista en Bolsa con el propósito de recaudar capital para adquirir otra empresa (en un lapso de entre 18 a 24 meses) y, a su vez, hacerla pública.

Permiten a los inversionistas cotizar en las bolsas de valores antes de haber identificado una empresa para comprarla, lo que proporciona una vía más rápida para una Oferta Pública Inicial (OPI).

Una vez que ha adquirido a una empresa se fusiona o combina su negocio, formando una nueva compañía que tiene como opción salir al mercado.

EU es el país más activo con 379 ofertas este año. En Europa van 19 salidas a Bolsa por medio de un SPAC.