Un buen martes y un placer saludarte, cosas interesantes para más adelante en el mundo de las finanzas y la geopolítica, tal vez lo que diga la voz desde la Reserva Federal norteamericana dará luz y rumbo al corto plazo, y luego, lo que esté planteando el presidente Obama en su informe a la nación por la noche definirá la postura del Ejecutivo.

Ante los temas de más ímpetu en la agenda propia, que siempre tiene impacto en la del resto del mundo por la masa crítica que de ahí se desprende, sea lo que sea, me parece que habrán anuncios amplios sobre geopolítica y economía, más allá del tránsito doméstico, que harán una reacción en los mercados, y de ello hablaremos más adelante, mientras tanto, y gracias a que a eso de la política no le hacemos, te reitero un caluroso saludo desde la franja de los 10 grados negativos en el corazón de Chicago.

Si me permites acomodar más adelante todo lo financiero ligado a los commodities, por el grado de urgencia diremos que en lo agrícola se está definiendo en buen momento la etapa productiva sudamericana, buenas lluvias recién caídas en Argentina y en zonas de Brasil dejan agua en zona sedienta, las temperaturas han bajado algo y en lo templado con humedad se cierra la última fase de los cultivos tardíos, en este caso destacamos soya y maíz, ambos necesitados en el mundo a diferente tenor. Del lado del maíz parece que el abasto general mantiene una franja de precios laterales que en el tránsito de las semanas tenderá a recorrerse a las bajas, tal vez no de manera súbita, pero en un mercado que muestra este tipo de lateralización y con abasto tangible, la idea de mostrar un rally o crecida en los precios se antoja poco viable, al menos de manera sostenida y ante la negativa de alza; la dirección inversa sugiere tener fuerza, pero no todo tiene una sola dirección y el maíz si tiene algo alcista, está contenido en la posición de los especuladores, que en su conjunto muestran estar vendidos en cerca de 17.5 millones de toneladas… es correcto, los especuladores, sin ser usuarios o consumidores, están vendidos el equivalente a más de 17.5 millones de toneladas y esto te habla de que su apuesta es a las bajas; sin embargo, ese es también su veneno, pues si algo cambia y tienen que recomprar o voltear su apuesta, el precio lo va a mostrar.

Bien, ahora el tema de la soya. Sobre ella diremos que viene una cosecha bastante grande desde Sudamérica, la empezaremos a ver caminar a puertos de embarque, primero en Brasil y luego en Argentina, y si bien en términos de producción se antoja amplia la capacidad de suministro, la entrega es muy dudosa; en Brasil la producción ha crecido exponencialmente, pero la infraestructura no, y eso es la indicación de que la mercancía está en donde sobra; para el caso, la logística será el tema a seguir en adelante, pues con una capacidad de respuesta a embarques sobria desde estas latitudes, el mundo empezará a optar por orígenes de embarque alternativos a Estados Unidos, lo que desprenderá en bajas de precio y esto no será un acto tempestivo, pero es la dirección en la que vamos.

Con lo anterior, y asumiendo que el ciclo productivo sudamericano termina en tiempo y forma, diremos que los precios de los cereales no están tendientes a la alza, hay abasto de granos suficiente en el mundo y siendo de momento la soya el último de los mohicanos, en términos de inercias alcistas, una vez que el abasto sudamericano sea probado, pasaremos a nuevas cosas y si me sigues aún, te adelanto que las alzas en maíz deben ser usadas como oportunidades de cubrir pisos de precio para productores; el resto, si eres comprador, vive fiel a tu presupuesto, nada dura para siempre y más vale más amarrado el margen, para que esté más seguro.

Y tú en eso de administración de riesgos, ¿estás en buenas manos? R.J Obrien va por 100 años de vida y eso, en este negocio, no lo dice nadie… somos los únicos. Ánimo

aochoa@rjobrien.com