La semana pasada les comentaba en este mismo espacio sobre el importante evento que se llevó a cabo en Miami, Florida, llamado El Estado de la Industria, organizado por el CMC, en el que presentamos la expectativa bajista en precios para los granos del analista Bill Lapp. Pues bien, hoy les platicaremos sobre el otro lado de la moneda: el razonamiento detrás de las expectativas alcistas que presentó Dan Basse, de la empresa AgResources.

1. La producción de granos cayó en 114 millones de toneladas con respecto al año anterior, la mayor caída de producción desde 1966.

2. Los inventarios han tenido una caída récord en los últimos 46 años, a 41 millones de toneladas esperados para este ciclo 2012-2013, a pesar de que en el 2012 se sembró la mayor superficie de granos desde 1966, es decir 8.7 millones de hectáreas más que el año pasado.

3. Los inventarios en Estados Unidos de maíz, soya y trigo sumados son los menores desde 1996, al totalizar en 40 millones de toneladas, mientras que en China se han mantenido sin cambios en los últimos cuatro años.

4. Las importaciones de Estados Unidos, que tradicionalmente no pintan, serán las segundas más importantes en su historia, al totalizar 12 millones de toneladas, lo que equivale a un poco más de la mitad de la producción de nuestro país en un año.

5. Con una demanda creciente por parte de la industria del etanol y perspectivas de entrar a una primavera seca y calurosa, el señor Basse estima que podríamos ver en el corto plazo, que los precios del maíz regresen a niveles de prácticamente 335 dólares por tonelada, es decir, 17.74% por encima del cierre del viernes pasado del contrato de futuros que cotiza en Chicago a plazo de julio, equivalente a una ganancia de 59 dólares/tonelada.

Sin duda, sin la perspectiva bajista, los puntos presentados por Dan Basse suenan sólidos y preocupantes para los consumidores.

En lo que ambos analistas concuerdan es en que una vez más, el factor determinante en la acción de precios será el clima. ¿Quién tendrá la razón? Sólo el tiempo nos lo dirá.

Por lo pronto, el viernes pasado, el USDA emitió su reporte sobre oferta y demanda a febrero, el cual hizo que el maíz regresara de los niveles máximos que había tocado en el día, para llegar incluso a generar que las pizarras se pintaran de rojo al cierre.

A nivel mundial, el USDA puso a los inventarios finales en 118.04 millones de toneladas con un incremento de 2.05 millones de toneladas con respecto al mes anterior, lo cual no es alcista.

En Estados Unidos, dejó la oferta total sin cambios, pero tal como lo esperaba el mercado, le hizo un fuerte recorte a las expectativas de exportaciones en 1.27 millones de toneladas. La crisis actual que afecta el consumo es un nubarrón constante y que de alguna manera le mete freno a las posibles alzas de precios en el maíz. De hecho, el maíz a marzo perdió en la semana 3.57 por ciento.

Lo anterior generó que los inventarios finales se ubicaran en 16.05 millones de toneladas, muy por encima de los 15.62 que esperaba el consenso del mercado y de los 15.29 millones de toneladas del reporte anterior, lo cual es bajista.

En resumen, el maíz a marzo ha caído 18.8% o 50.2 dólares/tonelada desde agosto al pasado viernes. La moneda sigue en el aire y más vale tomar coberturas ¡ya!

Mi reconocimiento a Charly Carey, presidente del Consejo del CMC ,y a todo su equipo por el extraordinario evento, seguro de que nos veremos el año entrante.?

*Alfonso García Araneda es director general de GAMAA Derivados. [email protected]