Día clave mañana para las Bolsas. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, interviene este martes ante el Congreso y los mercados contienen el aliento. Se espera que pueda dar detalles de sus planes de inversión y recorte de impuestos, así como del calendario de implementación de los mismos.

Será el momento de comprobar si muchas de sus promesas que han dado alas a la renta variable desde que ganara las elecciones el pasado noviembre se van a convertir o no en realidad. Pero Trump es, sobre todo, imprevisible. Y con él todo es posible. Así, del grado de decepción de los inversionistas dependerá el comportamiento de las Bolsas a corto plazo.

La reacción alcista de la renta variable occidental desde las elecciones presidenciales estadounidenses ha estado apoyada en las expectativas generadas por la agresiva agenda fiscal del, primero candidato y posteriormente presidente de EU, Trump. Así, sus promesas de desregularización, de fuertes inversiones en infraestructuras y de rebajas impositivas para los particulares y para las empresas elevaron las expectativas de crecimiento económico y de inflación de los inversionistas. No obstante, ese escenario tiene que coger forma, materializarse, para que las recientes alzas de los mercados de valores puedan justificarse , señalan en Link Securities.

Desde Renta 4 sostienen que pese a que los últimos datos macro siguen sosteniendo el crecimiento económico y los resultados empresariales están teniendo un sesgo positivo, existen razones para la prudencia . Y una de ellas es el posible retraso y dilución de los estímulos de Trump . La firma señala que las decisiones proteccionistas adoptadas (muro con México, controles migratorios, proteccionismo comercial) podrían poner en entredicho el apoyo republicano necesario para sacar adelante su plan de estímulo fiscal en la cuantía y tiempo que ha venido descontando el mercado. Consideramos que existe riesgo de decepción en cuantía y tiempo .

Las principales promesas de Trump en materia fiscal son la reducción y simplificación de los impuestos a los ingresos personales y a las corporaciones. También quiere reducir la regulación en las empresas estadounidenses. La expectación es elevada dado que el propio Trump ha alardeado en varias ocasiones de su proyecto fiscal, que tendría importantes implicaciones en el comercio y la economía.

Varias encuestas de casas de análisis sitúan a principios de 2018 el inicio de la aplicación práctica de las medidas de Trump. Así, los expertos consideran que cualquier modificación de la agenda y del calendario impactará directamente en los mercados mundiales, tanto en la renta variable como en las divisas y en la renta fija.

En el mercado de divisas, el discurso de Trump, que es una oportunidad para conocer y entender la agenda fiscal estadounidense, podría desatar otro movimiento brusco en el dólar. Si bien la victoria de Trump en las elecciones impulsó el billete verde, el conocido como trade de reflación de Trump o Trumpflation trade (que se puede traducir como la vuelta a la inflación) ha perdido fuerza en las últimas semanas, según Monex Europe, que asegura además que lo que diga Trump podría ser el pivote para un rally desmedido del dólar o, una fuerte caída si Trump no desglosa una reforma fiscal substancial .

El departamento de análisis de Bankinter apuesta por que Trump reforzará su mensaje sobre más crecimiento y menos impuestos, prometiendo algunas medidas concretas para antes de agosto. El efecto sería un rebote en las Bolsas y una apreciación del dólar.

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