Como siempre, mucho gusto en saludarte. Nuevamente tenemos información fresca desde las puertas del departamento de agricultura norteamericano, el famoso USDA, que reportó ayer su estimación de oferta y demanda para granos oleaginosas y otras hierbas. Los números en realidad no sorprendieron a nadie; sin embargo, la acción de mercado se tornó bajista. ¿Por qué?

Después de algunas semanas con mercados agrícolas a la alza, llegó el momento en el que vimos una simple confirmación de lo sabido. Ante ello, sin capacidad de crear más energía en los mercados, se desató una toma de utilidades. No olvides que un mercado alcista requiere una energía tremenda para que siga su camino de alzas; se requiere estar constantemente comprando. Sin embargo, para que un mercado baje hace falta solamente dejar de comprar, y es cuestión de gravedad... Sea como sea, los números muestran que el USDA hizo malabares con la soya. La soya norteamericana está en una instancia muy apretada de inventarios y los embarques/ventas siguen siendo muy agresivas. Para el balance de oferta y demanda norteamericano hace falta que China cancele 2 millones de toneladas; y aún así, las cosas se quedan muy delgadas.

En los números vimos que el USDA sugiere una baja ligera del inventario final; baja con ello la relación de inventarios divididos por la demanda y acomodan las cifras para que se incrementen las importaciones de soya más adelante. Eso indica que Sudamérica tendrá que mandar soya y/o subproductos pronto, y además se obliga a que baje la molienda y le peguen al residual. Conclusión: nos quedamos apretados. Pero, como dijimos hace un rato, es información sabida y el precio de hoy ya incluye esas variables. La pregunta inmediata es saber qué necesidad tienen los norteamericanos para que baje más el mercado de soya. Ninguna, no necesitan vender; esa labor se la dejamos a Sudamérica. Las expectativas de producción son bastante correctas al momento y aún queda espacio para problemas climáticos. Sin embargo, con el paso del tiempo estos riesgos se reducen y estamos en zonas limítrofes: los cultivos sudamericanos ya están saliendo al mercado, Brasil con más potencia, Argentina le seguirá en breve y eso libera a los norteamericanos de embarcar bajo condiciones de bajas existencias en soya.

Pronto veremos maíz sudamericano en mayor escala compitiendo por un espacio de la demanda. La situación del maíz es diferente a la soya, pues hay suficiente. El pasado fue un buen ciclo productivo y sólo un tema geopolítico podría romper esta sensación de abasto. Lógicamente el tema de Ucrania representa ese peligro: el mundo necesita grano del mar negro, justo donde Rusia, Ucrania y otros vierten producto. Las tensiones en Crimea lastiman potencialmente este torrente de abasto y es un factor importante a considerar.

¿Qué sigue? Los inventarios trimestrales serán publicados a fin de mes. En ellos se hace un recuento de las existencias totales en Norteamérica. Con éste sabremos lo que hay y cómo esa existencia debe ser repartida entre toda la demanda, así que estamos cambiando el impulso y el ímpetu de este mercado y ponemos nuevas fronteras en territorios antes visitados.

Los precios agrícolas parecen estar tocando un techo temporal, en breve trataremos cosas relacionadas con intenciones de siembra nueva en Estados Unidos y con ello abrimos un capitulo climático nuevamente.

Viene más volatilidad. Los precios han subido bastante, así que los movimientos tienen banda ancha. Para que no te tomen en mala sintonía, te recomiendo que administres tus riesgos. En ese sentido, ¿estás en buenas manos?

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