La divisa mexicana finalizó la semana con una depreciación de 1.07%, frente al dólar estadounidense, principalmente por factores externos como la especulación sobre la evolución de la economía estadounidense y la caída del precio internacional del petróleo.

Hacia el cierre de las operaciones del viernes el tipo de cambio concluyó en 18.7685 pesos por dólar en operaciones al mayoreo, que, comparado con las últimas transacciones de la jornada anterior (18.8940 pesos), significó una apreciación de 0.66%, es decir, una recuperación de 12.55 centavos.

Durante el mes pasado, la paridad peso-dólar registró una pérdida de valor acumulada de 2.58%, es decir, una depreciación de 47.22 centavos.

A diferencia de otros meses, la divisa mexicana mostró cotizaciones más estables, al operar en un rango de 18 pesos por dólar como nivel mínimo y 19 pesos por billete verde como precio máximo.

La directora de análisis económico y bursátil de Banco Base, Gabriela Siller, refirió que el escenario para el peso mexicano en los próximos dos meses será complicado, con una alta probabilidad de que las cotizaciones operen por arriba de los 19 pesos por dólar y alcance nuevos niveles récord de 20 pesos.

La especialista explicó que la expectativa de un mayor debilitamiento estaría relacionada con la caída del precio internacional del petróleo, pues luego de observarse cotizaciones por arriba de los 50 dólares por barril a mediados de junio, oscila cerca de los 40 dólares por barril.

Siller agregó que las campañas electorales en Estados Unidos han iniciado, por lo que en los próximos tres meses, en camino a las elecciones generales del 8 de noviembre, cualquier indicio de una mayor probabilidad de que Donald Trump llegue a la Presidencia de Estados Unidos generará presiones alcistas en el tipo de cambio.

ricardo.zamudio@eleconomista.mx