El petróleo pasó a terreno positivo el martes, revirtiendo pérdidas tempranas por reportes de que Arabia Saudita ha dicho a funcionarios de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) que quiere prolongar los recortes de producción por otros seis meses.

El crudo Brent, el referencial internacional del petróleo, cerró con subida de 0.45% para quedar en 56.23 dólares por barril, su precio más alto desde el 7 de marzo, y acumuló su séptima subida consecutiva.

De igual forma, el crudo referencial West Texas Intermediate en Estados Unidos ganó 0.62%, cotizando en 53.41 dólares el barril, marcando un máximo en cinco semanas.

Para la mezcla mexicana, se tuvo un alza menor a los precios referenciales, ya que sólo subió 0.06%, quedando en un precio de 46.27 dólares por barril, según Pemex.

Los futuros del petróleo han estado moviéndose en un rango acotado, sostenidos por los recortes de producción de la OPEP y de otras naciones petroleras, pero contenidos por una creciente extracción de hidrocarburos de esquisto en Estados Unidos.

Arabia Saudita, así como otros miembros de la OPEP, han dicho anteriormente que se inclinan por prolongar los recortes, siempre y cuando otros países productores que no integran el cartel también estén involucrados en el compromiso.

Varios analistas dijeron que persisten los temores a que el crecimiento de la demanda pueda tambalear y otros indicadores estaban advirtiendo que el mercado todavía no ha eliminado suficiente de su exceso de oferta para mantener a los precios en alza.

Las tensiones geopolíticas son malas para el crecimiento de la demanda global , dijo Olivier Jakob, director gerente de Petromatrix, en referencia a la situación de Estados Unidos con Siria y Corea del Norte.