Un aumento de los costos y débiles ventas en Europa redujeron las utilidades de Heineken en los primeros seis meses del año, lo que opacó su promesa de presentar mejores cifras en el segundo semestre y un éxito parcial en su batalla por lograr el control de la fabricante de la cerveza Tiger en Asia

La tercera mayor cervecera del mundo sufrió un declive del 4% en sus ganancias netas del primer semestre antes de gastos excepcionales en bases comparables, lejos de las expectativas del mercado, afectada por un alza en los costos de producción, la debilidad de Europa e inversiones en Africa.

Heineken dijo que el consumo de cerveza permanecerá moderado en Europa occidental durante el segundo semestre, lo que destaca su necesidad por avanzar en mercados de rápido crecimiento como el sureste de Asia, donde lucha por el control de Asia Pacific Breweries (APB).

Heineken elevó su participación en APB a alrededor del 44.6% al comprar acciones que según fuentes eran de Temasek Holdings de Singapur y de otros accionistas, lo que subraya su determinación de vencer a su rival Thai Beverage.

El equivalente de 293,84 millones de dólares en acciones que Heineken compró es sólo una fracción de su oferta de 6.350 millones de dólares por la cervecera APB.

La compañía holandesa, copropietaria de APB desde 1931, busca el control de la firma que cotiza en la bolsa de Singapur para contar con una porción mayor de uno de los últimos mercados de cerveza que aún crece velozmente y que todavía no cae bajo el dominio de un conglomerado global de bebidas.

El presidente ejecutivo de Heineken, Jean-Francois van Boxmeer, afirmó en una teleconferencia el miércoles que las marcas Heineken y Tiger han ganado terreno en Asia en los últimos 15 años.

"Esta es el área de más rápido crecimiento con el mayor grupo demográfico y la más fuerte expansión económica en Asia y consideramos que es de interés estratégico para nosotros", aseveró.

PELEA POR UN MERCADO PUJANTE

Las grandes cerveceras han buscado impulsar sus volúmenes en los mercados emergentes y alentar a los bebedores del mundo desarrollado a consumir cervezas más costosas. Heineken es el que más depende del estancado mercado europeo, que contribuyó en un 60% de sus ingresos y un 40% de utilidades operativas en el primer semestre.

Las ganancias operativas de Heineken cayeron en el primer semestre tanto en el este como el oeste de Europa, pero crecieron en otras regiones. El clima frío y húmedo del norte de Europa generó una marcada reducción de las ventas de la cerveza lager.

Las utilidades netas antes de gastos excepcionales cayeron a 705 millones de euros, en la parte baja del rango de entre 703 y 789 millones de euros estimados en un sondeo de Reuters a bancos y operadores, el cual arrojó una proyección promedio de 737 millones de euros.

Las acciones de Heineken bajaban un 1.61% a las 1233 GMT en las bolsas de Europa.

La compañía ingresó a México en 2010 y ahora tiene la meta de lograr el control de los mercados de Indonesia, Singapur, Tailandia y Vietnam, donde se ha visto obligada a enfrentar al multimillonario tailandés Charoen Sirivadhanabhakdi.

Charoen, dueño de una rival de Heineken, Thai Beverage, consiguió el mes pasado elevar su participación al 26.4% en Fraser and Neave (F&N), el conglomerado de Singapur cuyo proyecto conjunto con Heineken controla APB.

La semana pasada, Heineken obtuvo la aprobación de F&N para una oferta mejorada por el control de APB, pero aún podría enfrentar un desafío de Thai Beverage y de Charoen. La oferta revisada de Heineken está sujeta a la aprobación de los accionistas, en una fecha aún por decidir.

RDS