Los precios del cobre subieron el miércoles tras optimistas señales de la economía de Estados Unidos y luego de que fueron retrasadas las conversaciones para finalizar una huelga en la mina Escondida, en Chile, mientras que el níquel subía por interrupciones de suministro en Filipinas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reiteró su promesa de recortes de impuestos, impulsando el apetito por el riesgo de los inversores tras sólidos datos económicos del país, incluyendo ventas minoristas y precios al consumidor.

Eso se conoció después de que la presidenta de la Reserva Federal, Janet Yellen, entregó el martes una positiva evaluación sobre la economía estadounidense y apuntó a un ritmo más veloz de alzas de tasas de interés.

En Chile nuevas conversaciones para finalizar una huelga que suma una semana en Escondida, el mayor yacimiento mundial de cobre, fueron retrasadas hasta probablemente al menos el sábado, aseguró el sindicato de la compañía.

El cobre a tres meses en la Bolsa de Metales de Londres subió 0.7%, a 6,065 dólares por tonelada, luego de que la fuerza mayor declarada sobre los envíos de Escondida hizo que los precios tocaran el lunes su nivel más alto desde mayo del 2015.

Sin embargo, el cobre volvió a caer el martes pese a que Freeport-McMoRan Inc detuvo la producción de concentrado del metal en Grasberg, en Indonesia, la segunda mina de cobre más grande del mundo, ya que los inversores lo habían descontado.

Entre otros metales industriales, el níquel ganó 1.4%, a 10,920 dólares por tonelada, su precio más alto desde mediados de diciembre, impulsado por interrupciones de suministro en Filipinas, el mayor exportador mundial de níquel.

El zinc bajó 1.1%, a 2,870 dólares la tonelada, el plomo perdió también 1.1%, a 2,390 dólares la tonelada.