El fundador y presidente ejecutivo de Cabify, el español Juan de Antonio, junto a sus socios fundadores y los directivos, tienen blindada su capacidad de mando en el consejo de administración de la empresa para controlar las decisiones estratégicas y el proceso de salida a Bolsa, previsto en 18 meses.

Su plan es que la compañía, valorada en más de 1,000 millones de dólares, salga a cotizar en España, según fuentes de la empresa.

Los 400 empleados de Cabify, con una media de edad de 31 años, controlan 25% del capital, pero disponen de dos de los cinco asientos del consejo y pueden nombrar un tercer vocal, que es ahora Kevin Laws, perteneciente a la AngelList, dedicada a poner en contacto startup con inversores. Los otros dos asientos son para los inversionistas Seaya y Rakuten.

Los fundadores, entre los que también figuran Vicente Pascual y Francisco Montero, consideran que así garantizan su compromiso con el país de origen.

El salto a la bolsa de Madrid servirá para dar una oportunidad de salida a los inversionistas de capital de riesgo que apostaron por la empresa.  Aparte de Seaya o Rakuten, también hay accionistas como Atento, Liil, WTI, Endeavor o Catalyst.

La situación regulatoria del sector condicionará la estrategia. La empresa maneja informes jurídicos, según los cuales, los propietarios de licencias de VTC operativas deben ser indemnizadas si una eventual norma del gobierno permite a los ayuntamientos vetar su actividad al imponer las dobles licencias.