La Corporación Mexicana de Restaurantes (CMR) empezó a crear su historia con una cafetería y apenas siete empleados ubicados en un pequeño avión North Star DC-4 frente al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, que más tarde daría vida a las cafeterías Wings.

Medio siglo después ha consolidado un grupo de 132 restaurantes y ya tiene planes para llevar sus marcas a Estados Unidos.

En México, la cadena de casual dining, propiedad de la familia Vargas que también es dueña de Grupo MVS Comunicaciones, opera 15 marcas, entre ellas Wings, Fonda Mexicana, La Destilería, El Lago, Chili’s, Olive Garden, Red Lobster y Sushi Itto.

Como parte de su estrategia de crecimiento, CMR pretende abrir 65 nuevos restaurantes para los siguientes cinco años, lo cual supondrá inversiones del orden de 400 millones de pesos anuales y abrir nuevos restaurantes Wings en los aeropuertos del país.

El grupo restaurantero estableció un acuerdo con Darden Restaurants para abrir en cinco años 38 restaurantes de las marcas Olive Garden, Red Lobster y The Capital Grille en el país.

La empresa, listada en la Bolsa Mexicana de Valores, tuvo ventas el año pasado por 2,528 millones de pesos, lo que representó un crecimiento de 9.25%, atendió a 13.6 millones de invitados. En el último trimestre del año pasado abrieron tres nuevas unidades de Olive Garden y un Red Lobster.

CMR invirtió 243 millones de pesos el año pasado para remodelar unidades y de la mano de sus socios Brinker International y Darden Restaurante buscan abrir 10 nuevas unidades.

Hoy, la empresa de la familia Vargas tiene una capitalización de mercado de 1,859 millones de pesos y cada una de sus acciones valen 7.44 pesos. En casi dos décadas, sus papeles han acumulado ganancias de 183%, pues a su salida se intercambiaron en 2.63 pesos cada uno. En el 2015 registraron un crecimiento de 2.7% y de enero a marzo de este año llevan un rendimiento de 18.6 por ciento.

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