El índice Bovespa, el más importante de la Bolsa de São Paulo, se derrumbó 8.18% en la semana de 19 de mayo, tras bajar el jueves 8.8%, la mayor pérdida diaria desde octubre del 2008.

Aunque el Bovespa logró avanzar el viernes 1.69%, a 62,639 puntos, el mercado siguió marcado por la cautela a la espera del impacto por la divulgación de grabaciones de una conversación del mandatario Michel Temer.

Para los operadores, el audio de una conversación entre Temer y Batista no es lo suficientemente comprometedor para que los mercados sigan cayendo, pese a que la situación demanda cautela por las informaciones que continúan surgiendo. Temer será investigado por corrupción pasiva y obstrucción de la justicia por el Supremo Tribunal Federal.

Según analistas, la incertidumbre política debería volver a presionar al Bovespa, con posibilidades de que el índice vuelva a caer a un rango entre 55,000 y 60,000 puntos. La última vez que el Bovespa operó en las 55,000 unidades fue el 15 julio del 2016. Cerró en 55,578 unidades.

La atención del mercado está puesta en la gobernabilidad que tendrá Temer y los impactos sobre las reformas que lleva adelante, principalmente en el área provisional. Antes del reciente escándalo, el avance de esas medidas en el Congreso apuntalaban el tono optimista de la Bolsa paulista. Las acciones más castigadas fueron Eletrobras, con una caída de 23.26%, Banco do Brasil, con una baja de 20.94% y JBS con un retroceso de 20.60 por ciento.

Los títulos de Fibria fueron las de mejor desempeño la semana pasada en el principal índice bursátil de Brasil, lograron avanzar 13.45% pese a la turbulencia política que atraviesa el país sudamericano. (Con información de Reuters)

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