El constructor de aeronaves Boeing anunció este miércoles una pérdida neta de 2,940 millones de dólares en el segundo trimestre debido a los problemas con sus aviones 737 MAX, obligados a permanecer en tierra desde hace cuatro meses tras dos accidentes que dejaron 346 muertos.

En comparación, Boeing ganó 2,200 millones de dólares en el segundo trimestre de 2018, y su mayor pérdida en tres meses hasta la fecha era de 1,600 millones, registrada entre mayo y junio de 2009.

Los ingresos por ventas se desplomaron un 35%, hasta los 15,750 millones de dólares, por la suspensión de entregas del modelo 737 MAX.

Las entregas pasaron de 194 unidades de este modelo en el segundo trimestre de 2018 a 90 en el mismo periodo de este año. Las compañías aéreas pagan un depósito en el momento de hacer un pedido a Boeing y el resto lo abonan cuando se lo entregan.

Los inversores en Wall Street parecían poco preocupados por estos resultados y las acciones caían un 0.69 por ciento.

Las pérdidas récord tampoco sorprendieron, después de que el grupo informara la semana pasada que se reservaba una partida de 5,600 millones en sus cuentas trimestrales para compensar a las aerolíneas que tuvieron que cancelar miles de vuelos en todo el mundo.

Esta partida multimillonaria no incluye la compensación a los familiares de la víctimas de los dos accidentes, que ya han comenzado a interponer demandas, o las posibles multas de las autoridades estadounidenses que están investigando el desarrollo del 737 MAX.

La compañía también informó que retrasa hasta principios de 2020 el primer vuelo de prueba de su nuevo avión de largo recorrido 777X, sustituto del 777, por problemas con el motor GE9X de General Electric.

erp