El mercado de deuda corporativa de alto riesgo empieza a dar miedo a muchos inversionistas. En tan sólo una semana, tres vehículos especializados en este tipo de activos anunciaron que cerraban la posibilidad de realizar reembolsos, atrapando a miles de inversionistas. El mercado de bonos de alto rendimiento ha crecido desde el 2008.

De acuerdo con un informe de Moody’s, la deuda high yield de compañías estadounidense asciende a 1.8 billones de dólares, lo que supone casi el doble que los 0.99 billones de dólares que había al cierre del 2008. Este tipo de activos se ha visto beneficiado por el prolongado periodo de tasas de cero impuesto por los grandes bancos centrales. Los gestores de fondos de todo el mundo han buscado alternativas de inversión a la deuda emitida por Gobiernos, y poco a poco aumentaron la apuesta por este tipo de inversiones especulativas. A cambio, las empresas pudieron ir financiándose cada vez más barato.

El 9 de diciembre la gestora Third Avenue Management comunicó a sus clientes que bloqueaba las retiradas de dinero en su fondo especializado en bonos basura de empresas, con un volumen de activos cercano a los 1,000 millones de dólares.

La firma quiere desmantelar ordenadamente este fondo, ante la falta de liquidez existente en este mercado.Dos días después fue Stone Lion Capital Partners, especializada en fondos de inversión libre (hedge funds), quien anunció que se había visto obligada a cancelar las retiradas de efectivo de su fondo de crédito a empresas, ante la avalancha de solicitudes de reembolso. En este caso, el vehículo tiene un tamaño de 400 millones de dólares.