La Bolsa Institucional de Valores (Biva) tuvo un mejor cierre respecto al número y monto de emisiones registradas en noviembre frente a la Bolsa Mexicana de Valores (BMV).

En Biva se realizaron tres colocaciones de deuda por un total de 5,250 millones de pesos y en la BMV dos empresas realizaron ofertas, recaudando en conjunto 3,500 millones de pesos.

Las firmas que en noviembre acudieron a Biva en busca de financiamiento fueron Engen Capital, financiera especializada en la industria de arrendamiento puro, arrendamiento financiero y crédito empresarial, que con la venta de certificados bursátiles recabó 2,500 millones de pesos. Otra fue la arrendadora Lease For U que captó 250 millones de pesos. Banco Compartamos emitió bonos sociales por 2,500 millones de pesos.

A la BMV arribaron al mercado de deuda corporativa de largo plazo el banco multinacional Bladex, que levantó 2,500 millones de pesos y Montepío Luz Saviñon, una casa de empeño, que obtuvo fondeo por 500 millones de pesos.

Noviembre se caracterizó por ser un mes en el que disminuyó la actividad en el mercado bursátil. En acciones hiló un mes más sin alguna Oferta Pública Inicial. Igualmente, se vio vacío el anaquel de listados de instrumentos como Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces (Fibras), Certificados de Capital de Desarrollo (CKD) y Certificados de Proyectos de Inversión (Cerpis).

No obstante, directivos de ambas bolsas consideran que en diciembre se registrará una mejor actividad, puesto que hay empresas que requieren de financiamiento para continuar con sus planes de crecimiento, los cuales se frenaron por la pandemia.

José Manuel Allende Zubiri, director general adjunto de Promoción de Emisoras, Información y Mercados de Grupo BMV, explicó que en las próximas tres o cuatro semanas hay un pipeline robusto con la solicitud de unas 10 a 12 empresas que estarían colocando entre 30,000 y 40,000 millones de pesos, parte de estas emisiones serán temáticas, como bonos verdes. Lo anterior aún cuando la cepa de coronavirus Ómicron ha causado volatilidad en las bolsas.

judith.santiago@eleconomista.mx