Una inversión con un elevado componente especulativo como el bitcoin se ve condicionada además en las últimas fechas por la rumorología que rodea a uno de los hitos más determinantes para su evolución.

El próximo 11 de marzo es la fecha tope para que el supervisor estadounidense, la SEC, decida si aprueba el que sería el primer fondo cotizado (ETF, por su sigla en inglés) sobre la divisa virtual.

Las especulaciones alcanzan incluso a la fecha fijada por la SEC. Al caer en sábado, los inversores barajan la posibilidad de que el plazo se amplíe, en la práctica, hasta el 13 de marzo. Algunos analistas, en cambio, apuntan al viernes como la fecha más probable del anuncio.

La decisión mantiene en vilo no sólo a los inversores fieles al bitcoin. Si la SEC aprueba la comercialización del primer ETF, facilitaría enormemente las vías de inversión en la divisa virtual. Hasta la fecha la opción más habitual exige abrir una cuenta en bitcoins y acudir a las plataformas de negociación online que ofrecen la inversión en la divisa virtual.

El lanzamiento de un fondo cotizado podría atraer a pequeños inversores e incluso a firmas institucionales. Aunque no existen precedentes similares, la consecuencia al más corto plazo parece clara. Los analistas barajan la posibilidad de que si la Fed da luz verde al ETF, el mercado de bitcoins podría recibir una inyección inmediata de cerca de 300 millones de dólares nuevos sólo en la primera semana.

El fondo Winklevoss Bitcoin Trust está promovido por los gemelos Winklevoss, conocidos por acusar a Mark Zuckerberg de apropiarse de sus ideas para desarrollar una de las redes sociales de mayor éxito, Facebook.

Los analistas destacan que en estos casos el ETF inaugural sobre un activo obtiene una ventaja difícilmente recuperable para otros fondos que pretendan seguir sus pasos y recuerdan en este sentido el ejemplo de SPDR Gold Trust, el gigante que ejerce su hegemonía entre los ETF sobre el oro.

Rally o desplome

Las especulaciones previas a la decisión final de la SEC contribuyeron a reforzar la escalada del bitcoin hasta nuevos máximos históricos. Su cotización ha llegado a rozar 1,300 dólares. Con ello la divisa virtual ha superado el precio de uno de los activos refugio por excelencia, el oro.