El grupo IAG, casa matriz de las aerolíneas Iberia y British Airways, anunció un espectacular aumento del 45% de su beneficio neto en 2018, y la compra de 18 aviones Boeing 777-9 de larga distancia para la compañía británica.

IAG, que también dueña de Aer Lingus, Vueling y Level, obtuvo en 2018 un beneficio de 2,900 millones de euros (3,300 millones de dólares) gracias al aumento del número de pasajeros y a una reducción de costos de personal.

Para 2019 espera también buenos resultados, manteniendo más o menos al mismo nivel que en 2018 su beneficio operativo sin contar los elementos excepcionales, esto es en 3,230 millones de euros.

IAG precisó que la compra de 18 Boeing 777-9 le permitiría reemplazar 14 Boeing 747 y 4 Boeing 777-200 (una versión anterior del 777) que deben salir de la flota de BA entre 2022 y 2025.

Estos nuevos aparatos serán modelos de última generación, 777X, que sacó el constructor estadounidense para renovar sus 777. Cada aparato está equipado con dos reactores y su interior será diseñado para transportar 325 pasajeros en cuatro clases diferentes.

"El nuevo B777-9 es el avión de largo alcance más económico en combustible del mundo y ofrecerá numerosas ventajas a la flota de British Airways. Es ideal para reemplazar el Boeing 747, su tamaño y su autonomía convienen perfectamente a la red de la compañía", celebró el director general de IAG, Willie Walsh, en un comunicado.

Este encargo se anuncia dos semanas después de que el constructor europeo Airbus decidiera cesar la producción en 2021 de su gigante de los aires A380 por falta de clientes.

British Airways cuenta 12 A380 en su flota y, a principios de febrero, Walsh no descartó un posible nuevo encargo de este aparato, el de transporte civil más grande del mundo.

"Tenemos conversaciones en este momento con Boeing y Airbus, Rolls-Royce y GE (General Electric) para tener más aparatos grandes para reemplazar el último segmento del 747 que debemos abandonar en 2022-2024", había subrayado Walsh. El empresario había advertido no obstante a Airbus que debía ser más "agresivo" en los precios si quería vender el A380.

El 14 de febrero Airbus anunció el fin de la producción del aparato, luego de que la compañía Emirates, principal cliente de este aparato, decidió reducir sus encargos.

British Airways optó entonces por la nueva versión del 777. El jueves Walsh subrayó que permitiría a la compañía reducir "30% del consumo de combustible por butaca en comparación con el Boeint 747".

erp