En las primeras semanas del 2013, las tasas en el mercado de bonos M parecían haber definido un rango estrecho de fluctuación, ante el posible retraso que tendrá la aprobación de reformas estructurales en nuestro país y la cercanía de las discusiones sobre el techo de la deuda en EU.

Sin embargo, el drástico cambio de tono en el comunicado de política monetaria del Banco de México abre la posibilidad de un descenso importante y casi paralelo a lo largo de toda la curva local de rendimientos.

Así, en caso de materializarse el relajamiento de la política monetaria la tasa de referencia del bono M a 10 años podría romper su mínimo histórico de 4.98 y alcanzar 4.80%, situación que genera una clara expectativa favorable para el mercado de bonos M en las próximas semanas, que sólo podría interrumpirse por un rebote importante de las tasas de bonos del Tesoro de EU si se diera una solución rápida y satisfactoria al problema del techo de endeudamiento en ese país; este riesgo no es del todo claro.

Como resultado del posible relajamiento de la política monetaria, el mercado de bonos M finalizó la sesión del viernes con un extraordinario avance que favoreció en especial a los plazos más largos: las tasas en los plazos de 10, 20 y 30 años registraron descensos semanales de 23, 22 y 20 puntos base para ubicar los rendimientos de referencia en estos plazos en 5.16, 5.94 y 6.26%, respectivamente.

En este contexto, el mercado de bonos M tuvo un extraordinario desempeño semanal que en nuestros índices de seguimiento se reflejó en avances efectivos de 1.35% para el promedio del mercado (vs 1.57% en el año) y de 2.30% (vs 2.39% en el año) para los plazos mayores de 10 años.

Quizás el único factor de riesgo que podría obstaculizar mayores descensos en las tasas de bonos M podría ser un rebote de las tasas de bonos del Tesoro de EU por efecto de un arreglo suave, rápido y satisfactorio del techo de endeudamiento que enfrenta el gobierno de ese país cosa que parece poco probable.

Esto ocasionaría un rebote de las tasas de notas del Tesoro a 10 años por la salida de inversionistas hacia activos más riesgosos pero con mayor potencial de rendimiento, lo que reduciría el diferencial de tasas (spreads) respecto de los bonos M en la parte larga de la curva, los cuales se encuentran ya en niveles bajos.

Por otra parte, esta reducción de spreads podría favorecer el reposicionamiento de inversionistas extranjeros en los plazos cortos de la curva (alrededor de cinco años) donde los spreads aún son atractivos, posibilidad acorde a la tesis de un desplazamiento paralelo de la curva local de rendimientos.

En el mercado cambiario, el comunicado de política monetaria del Banco de México provocó una reacción adversa pero moderada hacia el peso mexicano; toda vez que una política monetaria más laxa tendería a reducir el diferencial entre las tasas de corto plazo de México y EU.

Así, la divisa mexicana experimentó una depreciación semanal frente al dólar de 0.55%, que regresó la paridad peso dólar 12.68 pesos por dólar.

Las presiones sobre el tipo de cambio se antojan inconsistentes con los sólidos fundamentales macroeconómicos de México, por lo que consideramos representan una reacción con alcance únicamente de corto plazo.?

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