En las tres últimas sesiones, ha cambiado de manos más de 20% del capital de Popular, que pierde más de 50% de su capitalización desde principios de año.

La entidad que preside Emilio Saracho ofreció este viernes una exhibición de volatilidad, con un volumen de contratación que aunque inferior al de los dos días anteriores, volvió a ser muy elevado. Ante las crecientes dudas sobre su futuro, las ventas se cebaron de nuevo en el valor.

El intento de rebote inicial, con subidas incluso superiores a 7%, se vio truncado en la segunda parte de la jornada y Popular se hundió otro 17.4% en Bolsa (aunque llegó a caer 27% durante la sesión), encadenando su sexto descenso consecutivo y marcando nuevos mínimos históricos en los 0.41 euros por título.

Su capitalización se desplomó hasta los 1,733 millones de euros, aunque en su caída llegó a tocar los 1,600 millones. En la última semana, Popular ha perdido 1,070 millones de su valor en Bolsa, lo que representa una depreciación de 38 por ciento.

Popular es ya el último valor del Ibex por capitalización; sólo Técnicas Reunidas se sitúa por debajo de los 2,000 millones de euros.

En plena tormenta vendedora, trascendió que BlackRock, una de las mayores gestoras de activos del mundo, ha reducido en los últimos días su participación en Popular desde 4.09% a 1.775%, según figura en los registros de la CNMV.

La decisión de Popular de prorrogar el plazo para presentar ofertas sobre la entidad disparó los recelos de los inversores. Los temores a la dilución que provocaría una eventual macroampliación de capital se multiplicaron al mismo tiempo que se enfriaban las expectativas de una compra.

Las entidades nacionales e internacionales vigilan la evolución del banco, al igual que la CNMV. El presidente del organismo supervisor bursátil, Sebastián Albella, aseguró el jueves que están estudiando la situación del banco desde todos los ángulos , y por el momento no ve motivos para suspender la cotización porque hay que dejarle seguir funcionando, es decir, hay que permitir a los inversores que compran y vendan .

De poco sirvió el mensaje lanzado este viernes por el Gobierno a través de su portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, quien aseguró que en el Ejecutivo hay tranquilidad absoluta ante cualquier eventualidad relacionada con Banco Popular. Gracias a las reformas, España tiene un sistema financiero sólido, de los más sólidos de Europa, y podemos estár tranquilos ante cualquier eventualidad , dijo Méndez de Vigo.