BRASILIA.- Las monedas latinoamericanas tendrán un año difícil en el 2014 después de que la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos finalmente comenzara a recortar su estímulo monetario masivo, mostró el miércoles un sondeo de Reuters.

La decisión que la Fed tomó en diciembre de retirar el pie del acelerador impulsará el dólar frente a las principales monedas de la región excepto en México, donde reformas favorables al mercado probablemente atraerán inversionistas.

Se espera que las monedas de Brasil, Chile, Colombia y Perú se debiliten en los próximos 12 meses, con las proyecciones recortadas con respecto a sondeos previos en diciembre y octubre.

Además de una reducción en el flujo de oferta adicional, el comportamiento de la economía de Estados Unidos parece dirigirse a una recuperación", dijo Carlos Castañeda, economista de Asesores en Valores, en Bogotá.

Una mayoría de los analistas encuestados en el primer sondeo de Reuters sobre monedas desde que la Fed comenzó a recortar su estímulo económico prevé que el retiro concluirá en el cuarto trimestre de este año.

Una reducción del flujo de dinero fácil, que fue canalizado hacia los mercados emergentes durante los últimos años, podría poner al real cerca de niveles no vistos desde el 2009, según la encuesta.

Se espera que el real, una de las monedas que registró el año pasado uno de los peores desempeños del mundo con una caída del 13% frente al dólar, se debilite un 3% adicional a 2.45 unidades por dólar a fines del 2014, según la mediana del sondeo a 28 economistas.

Los analistas se mantuvieron expectantes durante gran parte del año pasado esperando el retiro del estímulo, que parecía que iba a iniciarse en el primer trimestre del 2014.

Sin embargo, en su reunión de diciembre, el Comité Federal del Mercado Abierto de la Fed (FOMC) recortó su compra mensual de activos a 75,000 millones de dólares desde 85,000 millones, e indicó que continuará retirando gradualmente el estímulo a lo largo del 2014.

El pronóstico mas pesimista para el real brasileño en el sondeo lo ubicó en 2.60 unidades por dólar en 12 meses, un nivel que probablemente alentaría una intervención más agresiva por parte del banco central de Brasil que las actuales subastas cambiarias.

Los riesgos locales continúan pesando sobre la moneda brasileña. Entre ellos está una posible rebaja en la calificación crediticia debido a un deterioro en las cuentas fiscales y las elecciones generales en octubre, escribieron analistas de Credit Suisse en una nota de investigación.

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