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Explorando Jalisco: Cuatro días de aventura y naturaleza inolvidables
Sumérgete en la rica cultura, los paisajes impresionantes y las emocionantes aventuras que Jalisco tiene para ofrecer. Desde el pintoresco Tapalpa hasta la emocionante actividad de cañonismo en el Cañón de Comala y el encanto rural de Rancho Felipe, descubre la magia de Jalisco en este relato de un viaje de cuatro días
Cuatro días. Eso es todo lo que se necesita para descubrir la magia de Jalisco, donde la naturaleza se entrelaza con la aventura. El Economista tuvo la oportunidad de explorar esta joya mexicana gracias a la invitación de la Secretaría de Turismo del Estado de Jalisco (Secturjal), un itinerario lleno de paisajes y gastronomía exquisita.
Todo inició al aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara, Miguel Hidalgo y Costilla, Jalisco tras 90 minutos de vuelo desde la Ciudad de México. La primera parada fue en el Restaurante Campestre Chololo, una birrieria que tiene 103 años de historia y donde se puede probar la mejor birria tatemada, los frijoles refritos con elote y las tortillas hechas a mano y cocidas en comal.
El trayecto continuó en la autopista Guadalajara-Colima 54D, donde se mezclaban los campos de oro (por el trigo) con los paisajes áridos tenían tintes morados, rojos, amarillos que dibujan las pitayas y que embellecen los cactus durante los meses de abril, mayo y junio. A pie de la carretera se encuentran diversos puestos que integran a las familias de la localidad, que en esta temporada se dedican a limpiar y quitar las espinas de las frutas exóticas mientras platican o escuchan música, y que venden a precios ínfimos (3-5 pesos la pieza).
El recorrido de 2 horas con 15 minutos desde Guadalajara hasta llegar a Tapalpa, un pintoresco pueblo en la Sierra Madre Occidental que lleva 21 años designado como Pueblo Mágico y que conserva su patrimonio arquitectónico y cultural.
Destaca la belleza y la limpieza de sus calles, donde las construcciones se distinguen por sus fachadas blancas, sus techos de teja roja y sus calles empedradas. Conocer la parroquia de San Antonio de Padua, el Mercado del Artesano, la Casa de Cultura, los restaurantes y locales en el centro del pueblo son paradas obligadas.
El restaurante Mesón de los Encinos cuenta con gastronomía local, donde destacan:
- Cuachala de pollo: un guiso de pollo desmenuzado y bañado con un mole hecho a base de diversos chiles, que tiene un ligero toque de picor, que se acompaña de frijoles rojos.
- Carne en su jugo: la tradicional carne en su jugo de Jalisco, servido con frijoles de la olla.
- Tamal de acelga: Tamal típico hecho a base de acelga, bañado con una deliciosa salsa verde con chile poblano y cebolla, servido con queso fresco y un poco de crema.
- Lonche bañado de pierna: Un birote bañado en una salsa con un toque de chipotle, servido con jitomate y cebolla rebanados.
- Postres: Pan de elote y Jericalla.
- Ponche de Granada: Una bebida artesanal que sus ingredientes son: granada, canela, azúcar y tequila. Se adorna con un techo de nuez o cacahuate.
En Tapalpa, hay pequeños hoteles, algunos están afiliados a las Haciendas y Casas Rurales de Jalisco, como es el caso del hotel boutique Casona de Manzano, una construcción que data del Siglo XVIII y que dirige Irma Manzano, quien sabe lo que es la hospitalidad, donde consiente a sus huéspedes, con un ambiente de paz y armonía que se vive en la propiedad.
Cada habitación tiene su propia personalidad, cuenta con detalles en diseño, chimenea ecológica y, servicio de café y frutas de temporada. En el desayuno, el pegostioso, una especie de mermelada, la miel local y el queso fresco son una delicia.
1. Ekopark Tapalpa
Camino a San Gabriel en el kilómetro 6.5 se encuentra Ekopark Tapalpa, un parque de aventuras donde se experimenta la fuerza de la adrenalina a través de las 9 Tirolesas que tienen una longitud que van de los 50 a los 300 metros, la Escalada de 20 metros, el Rapel y los puentes colgantes.
El espacio de 23 hectáreas es ideal para el senderismo, camping e incluso disfrutar de un descanso en el bosque en Teocallis, unos glampings que fueron construidos en forma de colmena, son ideales para compartir en familia o con amigos.
Federico Mendoza, gerente de mantenimiento y operaciones del Ekopark comentó que las fechas con mayor presencia de visitantes son: vacaciones de Semana Santa y Pascua, en verano y fin de año, por lo que recomienda hacer reservación.
2. Cañonismo en Sierra de Quila
Ubicado entre los municipios de Tecolotlan, Tenamaxtlan, Ameca y San Martín Hidalgo; un edén fuera de serie te espera en Sierra de Quila, una extensión donde convergen distintos ecosistemas como bosques templados y áridos del corredor biológico del Bosque de La Primavera, la Sierra de Cacoma y la Sierra de Manantlán. Se trata de un área natural protegida en donde puedes realizar senderismo interpretativo, campismo, y observación de flora y fauna única, pero entre sus actividades más alucinantes posee cañonismo en Piedras Blancas, un increíble mirador con vista panorámica al Valle de Tecolotlan e inicio de la ruta para hacer rapel sobre cascadas. Esta experiencia tiene tres opciones de bajada de alturas de entre 10 y 20 metros, pasadizos entre rocas estrechas y profundas fosas de agua color celeste.
Tras un almuerzo al aire libre en casa de Don Rafa Sevilla quien fue el guía en Sierra de Quila, un día lleno de senderismo, vistas panorámicas desde los miradores El Huehuentón y Piedras Blancas, y cascadas cautivadoras en el Cañón de Comala. La tarde terminó con una experiencia única: el avistamiento de aves y ajolotes en el atardecer, seguido de una cena casera deliciosa.
3. La visita a Rancho Felipe
Un recorrido por la propiedad nos sumergió en la vida rural de Jalisco, cuenta con un hospedaje sui generis donde tienen 12 habitaciones en contenedores con un bello diseño minimalista. Cuentan con un lago artificial, la mejor vista del cerro del Huehuenton, fogateros e incluso, el tren Felipe Express dirigido por un tractor. La aventura continúa, ya que en Rancho Felipe hay dos tirolesas de 240 y 250 metros, una visita rápida, pero muy productiva.
Cada día de esta expedición me permitió descubrir un aspecto diferente de Jalisco. Desde las calles empedradas de Tapalpa hasta la adrenalina del cañonismo en Comala, la serenidad de la Sierra de Quila y la sencillez de Rancho Felipe, cada momento fue una celebración de la vida y la belleza.
Pero no fueron solo las vistas y las aventuras las que me cautivaron. También fueron las personas que conocí, cada una con su propia historia, cada una un reflejo de la hospitalidad mexicana. Y fue la comida, desde el desayuno de birria y frijoles hasta las comidas campestres, cada bocado era una delicia que evocaba la rica historia y cultura de la región.
Por lo tanto, si buscas naturaleza, aventura y la oportunidad de descubrir algo nuevo, te invito a explorar Jalisco. Porque más allá de los tequilas y los mariachis, encontrarás una tierra que te acoge, te desafía y te invita a vivir en el filo de la aventura, siempre con un corazón abierto y una sonrisa amigable.
4. Parapente en Tapalpa
El Pueblo Mágico de Tapalpa es un prodigioso espacio de horizonte boscoso y belleza provincial que atrapará tus 5 sentidos, ya que es un excelente universo para la aventura, ocio y relajación. Entre sus actividades más recomendables se encuentra el vuelo en parapente, una disciplina deportiva que te permite volar por los cielos.
Esta experiencia será alucinante pues durante tu descenso, con guías especializados, podrás admirar un increíble poblado lleno de pinos, robles, encinos, flores, cielos azulados y cálidos hogares de teja marrón. Tapalpa es una de las principales paradas para amantes de este deporte ya que además ha sido elegida dos veces como sede de la Copa del Mundo de Parapente (PWC).






