Lectura 2:00 min
Corte Suprema de California falla a favor de Gilead en caso sobre el "deber de innovar"
El máximo tribunal de California falló a favor de Gilead Sciences en un caso seguido con gran interés que abordaba la cuestión de si los fabricantes de medicamentos considerados seguros deben intentar desarrollar otros que puedan ser aún más seguros.

El máximo tribunal de California falló este lunes a favor de Gilead Sciences en un caso seguido con gran interés que abordaba la cuestión de si los fabricantes de medicamentos considerados seguros deben intentar desarrollar otros que puedan ser aún más seguros.
En una sentencia por 6 a 1, la Corte Suprema de California ordenó desestimar las demandas por negligencia presentadas contra Gilead por unos 24,000 pacientes que usaban un medicamento contra el VIH fabricado por la empresa, debido a su decisión, tomada hace más de 20 años, de dejar de desarrollar un medicamento alternativo que presentaba menos efectos secundarios.
"Lo que la sentencia de hoy se niega a hacer es reconocer, por primera vez en cualquier lugar, una responsabilidad generalizada por los daños causados por un medicamento que se admite que no es defectuoso, debido a que el fabricante supuestamente no puso a disposición un medicamento diferente antes", escribió el juez Joshua Groban en nombre de la mayoría.
"Imponer tal responsabilidad crearía cargas sustanciales y supondría un riesgo de consecuencias adversas para la innovación farmacéutica, la salud pública y la seguridad de los pacientes", agregó.
Los abogados de los pacientes no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.
"La decisión supone una victoria para todos los que trabajan en el desarrollo de mejores tratamientos médicos y nuevos medicamentos", afirmó Gilead en un comunicado.
"La decisión (...) respalda la innovación estadounidense, permitiendo a las empresas seguir buscando avances para los pacientes y los consumidores".
El caso fue seguido de cerca por la industria farmacéutica, ya que abordaba la cuestión de si los laboratorios deberían sacrificar los beneficios de los productos de éxito al verse obligados a invertir dinero en desarrollar y comercializar rápidamente productos alternativos, lo que a veces se denomina "deber de innovar".
Los críticos creen que imponer ese deber encarecería demasiado el desarrollo de medicamentos, castigaría a los fabricantes al limitar los beneficios de los fármacos de éxito y privaría a los pacientes de los tratamientos necesarios que funcionan.
